Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Votará Papa León por correo en elecciones de EU Muere niña en balaceras tras captura de “Axel” en Matamoros El Banco de Japón afirma que la inflación alcanzó su meta del 2% después de 13 años Coparmex e iglesias se unen en un frente histórico por la paz ante la violencia en México Pasajera apuñala a chofer del transporte público en Guadalajara

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

¿Mi celular me escucha?

Por Sandra Rodríguez Wong

Hace 4 años

Al día de hoy, todos sabemos o por lo menos intuimos que el celular nos escucha. Si tengo alguna conversación sobre vehículos, aires acondicionados, o productos para el cabello, pronto empezarán a aparecer en mi teléfono anuncios publicitarios.

Llama mi atención la ligereza con la que aceptamos las condiciones de uso de las aplicaciones móviles, y ahí es donde, sin revisar, autorizamos a que se utilice nuestra voz para las búsquedas, a través de los programas que ya instalamos en nuestros dispositivos móviles.

La información que se recopila por las aplicaciones por lo general suele ser para usos y fines comerciales, o lo que hoy se denomina publicidad dirigida. Siempre y cuando la App provenga de un lugar seguro y confiable.

Cada una de las aplicaciones que empleamos solicitan determinados permisos para acceder a nuestra cámara o a nuestros contactos. Una aplicación fraudulenta podría acceder a nuestra información sin resguardo legal para el que fue autorizado o incluso utilizar nuestros datos personales.

Muchos de nosotros empleamos comandos de voz para recordarnos sobre algún evento, realizar un listado para compras, hacer una búsqueda por internet o simplemente enviar un mensaje. Lo hacemos a través de sonidos y confirmaciones por comandos audibles, y aunque algunas de estas grandes empresas establecieron en su momento que no guardan información personalizada ni sensible y solo se usa de manera general para mejorar su servicio, habrá quienes no lo hagan solamente con esa finalidad.

Si leemos detenidamente alguno de los anuncios de políticas de configuración de cookies, por ejemplo, nos daremos cuenta de que advierten que usarán la información no sensible de nuestro dispositivo para elaborar información estadística, mejorar sus productos y personalizar el contenido y los anuncios que reciben en su sitio, y que compartirán esta información con sus entidades colaboradoras –que podremos consultar dentro del mismo aviso–, y que las preferencias de configuración se realizarán aceptando o rechazando las diferentes finalidades que se muestran, entre ellas:

 

  • -Almacenar o acceder a información en un dispositivo.
  • -Seleccionar anuncios básicos contenido personalizado,
  • -Analizar activamente las características del dispositivo para su identificación.
  • -Utiliza datos de localización geográfica precisa, en algunos casos.

Así, cuando damos nuestro consentimiento, el análisis de navegación de nuestro dispositivo se comparte en grupos de interés con anunciantes y otros intermediarios del mercado publicitario, además de que también permitimos que el sitio web y sus socios operen con el procesamiento de los datos, como cotejo y combinación de fuentes de datos off line, garantizando la seguridad, evitando fraudes y depurando los errores reciben y utilizan para su identificación del dispositivo.

Por ello, es importante que la próxima vez que descarguemos una aplicación o que ingresemos a una página en la que se soliciten permisos, nos preguntemos ¿por qué nuestro celular nos escucha?, la respuesta estará en el análisis de la necesidad y la seguridad, de la app que autorizaré para que mi dispositivo lo haga.

Notas Relacionadas

Reclama empresario a Taddei por negocios electorales en Coahuila

Hace 1 hora

Del clan Taddei

Hace 1 hora

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 4 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 1 hora

Del clan Taddei

Hace 10 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 10 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes