Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Reclama empresario a Taddei por negocios electorales en Coahuila Revisará INE contratos; prevé posibles rescisiones ‘Canelo’ Álvarez va por la revancha en Arabia Saudita: busca volver a ser campeón ante Christian Mbilli Nicaragua dice que Cuauhtémoc Cárdenas dejó un legado excepcional a los mexicanos El efecto Taddei

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Los abrazos funcionan…

Por Alejandro Irigoyen Ponce

Hace 4 años

La política de “abrazos, no balazos” funciona, o al menos eso dice el Presidente, para quien hay que combatir las causas que generan la violencia y no reprimir o responder con violencia a quienes la cometen.

Por eso, grandes porciones del territorio nacional permanecen bajo el control de las bandas delincuenciales, y por eso vemos imágenes de convoyes de hampones que pasan sin ser molestados por policías o la Guardia Nacional; incluso por eso vemos que hay ocasiones en que los delincuentes literalmente corretean al Ejército.

El Presidente dice que desde el Gobierno federal se debe cuidar a todos, incluso a los miembros de los cárteles, ya que también son seres humanos. Está convencido de que su estrategia de “abrazos, no balazos” está funcionando, ya que así se lo dice la información de que dispone, sus famosos “otros datos”.

Quién sabe, pero los datos oficiales de la propia 4T nos harían dudar de la efectividad de la estrategia para pacificar al país. Según las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en los 3 años y medio de la 4T se han registrado en el país 121 mil 642 asesinatos.

Y usted se podrá preguntar si son muchos, y pues sí, son muchos, son mil 300 más, en tres años y medio, que los 120 mil 463 que se registraron durante los seis años de la Administración de Calderón.

En el sexenio del panista se sumió al país en un baño de sangre por la cuestionada guerra contra el hampa. Pues ahora, con abrazos, con eso de no responder con violencia a la violencia, resulta que hay más asesinatos.

Quién sabe por qué el Presidente desestima el avance del crimen organizado, mientras este se expande en el territorio nacional, e insiste en que su visión de abrazos no balazos es la correcta. Usted podrá determinar con justicia si efectivamente avanzamos en eso de pacificar al país, o estamos peor, incluso que en el sexenio de Calderón. Simplemente habría que contrastar los datos oficiales, las noticias que cotidianamente dan cuenta de masacres o cómo imponen su ley los poderes fácticos, con la retórica de los “otros datos”, esos que solo el Presidente conoce.

Notas Relacionadas

Reclama empresario a Taddei por negocios electorales en Coahuila

Hace 19 segundos

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 1 hora

Se queda el IEC un año más sin presidencia

Hace 2 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 7 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 7 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 14 horas

Confirmado y amarrado