De Saltillo para el mundo
La lucha libre como deporte espectáculo ha dado cabida a los llamados luchadores exóticos, como un contraste de la propia representación del evento, donde han sobresalido figuras no solo con fama a nivel nacional, sino internacional, como el saltillense La Diva Salvaje, originario de la colonia Valle de las Flores Infonavit de nuestra ciudad, donde dejó padres y hermanos para incursionar en esta actividad que tanto le apasiona.
Él forma parte de la familia Cerecero Hernández y desde muy joven le llamó la atención una compañerita de la secundaria que ya era luchadora bajo el mote de La Gatúbela, hija de uno de estos atletas que exponen el físico en los rings de la ciudad o del país.
La Diva Salvaje entrenaba en un ring de concreto propiedad del luchador El Chómpiras, junto a otros aspirantes al pancracio (así le dicen a la modalidad de la lucha libre). Le vieron facultades para el ejercicio arriba del encordado y lo hicieron debutar en Saltillo, pero el destino es el destino y le tenía preparada una grata sorpresa.
Se une a otros dos exóticos coahuilenses, Perfume Sánchez y Sexy Temerario, quienes contactan a empresarios de varias plazas de la República mexicana, formando un trío de luchadores rudos. Pasaron muchos años para regresar a Saltillo, pues desde 2008 fijó su casa en la Ciudad de México, donde tiene un gimnasio y es maestro de un grupo de aspirantes a este deporte.
Él reconoce que si no hubiera salido de Saltillo, tal vez no hubiera tenido los éxitos internacionales logrados en Panamá, Guatemala, Bélgica, Francia e Inglaterra, representando con mucha dignidad a México y a Saltillo principalmente.
Entre los luchadores exóticos hay categorías, dice la Diva Salvaje, quien se define como un luchador serio, rudo que deja un lado el mandar besos al contrario o a jotear, de todas formas debes actuar con la chispa que le obliga el personaje, pero sin abusar. “Soy un luchador en serio y entreno diariamente para estar en forma”.
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