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Coahuila

El amor no se termina pero se debilita

Por Químico del Amor

Hace 4 años

Hay etapas donde sientes que tu pareja no te apoya, no te comprende, parece que se acaba el amor, que te puedes conseguir algo mejor, pero solamente son crisis donde los objetivos de la pareja cambian. Tener una pareja por mas de 4 años no es fácil, porque la relación cambia constantemente: antes de vivir juntos tenían ciertos objetivos, después de tener hijos los objetivos cambian, cuando ya son independientes cambian aún más, si tus padres están enfermos y los tienes que cuidar, si te despiden del empleo, etc.

Cada cambio conlleva una adaptación y un nuevo libro, un nuevo código para comunicarse, es como pasar de la primaria del amor a la secundaria. “El amor no se termina pero se debilita”, hay señales que te avisan que tan cerca estas de una separación y si las observan a tiempo pueden trabajar juntos para recuperar su matrimonio.

La primera señal es de lenguaje no verbal, es una señal silenciosa: “ya estamos hartos de una situación en particular”. Por ejemplo, otra vez el reclamo de porque no ganas más dinero, o porque tenemos que pasar todo el fin de semana con tus padres, o porque hacemos el amor muy poco, etc. Cualquier reclamo repetitivo que nos hace la pareja, sobre todo, si no le damos solución, el reclamo provoca que hagamos una cara que se le ha llamado “clamar a dios”, es una mirada hacia arriba (como cuando decimos puff otra vez lo mismo? O ya vas a empezar?). Es el primer escalón hacia abajo, todavía podemos rescatar la relación. Es normal que esta señal aparezca durante la crisis de pareja.

Quiero hacer hincapié en lo anterior. Las relaciones son dinámicas, deben avanzar. Cuando uno de los dos se estanca, la relación también lo hace, por ejemplo, él quiere viajar, tener aventuras y ella casarse y tener hijos, la relación no avanza en ninguno de los 2 objetivos y ambos tiene que hacer sus sueños por separado o renunciar a ellos para quedarse juntos. Comienzan los malentendidos, con ello las agresiones y el rencor.

La segunda señal de que la pareja peligra, son los comentarios hirientes: “eres un mediocre! Estas gorda, eres muy complicado, etc” Estas son señales de violencia verbal, lastiman a quien las escucha, la persona que recibe los insultos siente que ya no la quieren, que su pareja ya no la comprende y que ya no “juegan en el mismo equipo” con lo cual es más fácil entrar en la dinámica, de “me dices-te digo y me haces-te hago”. En este punto de la relación, todavía tiene arreglo; porque hay esperanza, en realidad los insultos pueden ser un grito desesperado para ser escuchado(a).

La tercer señal son las “descalificaciones”, por ejemplo, cuando la esposa se va sola a todos lados y el esposo al regresar le reclama: “porque no me esperaste para acompañarlos” y ella dice: ”No te apures ya sé que tú nunca puedes” lo descalifica como compañero de diversiones. Ese tipo de frases: Ya no espero nada de ti! No te apures nunca lo haces, yo sé que no se puede contar contigo. La desesperanza es el tercer escalón hacia abajo en una relación. En este paso es muy complicado rescatar el amor. Al llegar a este punto la relación ya está muy lastimada y es muy difícil olvidar el maltrato y las humillaciones recibidas.

El último escalón, que prácticamente indica el fin de la relación es cuando alguno de los dos dice: “Yo soy así y no voy a cambiar” en forma retadora. “Hazle como quieras”. Tenemos una personalidad definida, además hay cosas que no cambian, hay hábitos muy difíciles de modificar, sin embargo, estas frases expresan desinterés, es como decirle a la pareja: ”no me importa lo que hagas, no me importa si te afectan mis hábitos o mi manera de ser, es tu problema” En este momento dejaron de ser equipo, para jugar de “manera individual”.

Puede que vivan bajo el mismo techo, puede que tengan hijos en común; pero ya no son pareja, inclusive pueden ser excelentes padres, pero no amantes. Y es cuando el amor se vuelve costumbre o peor una carga. ¡Recuerda que el amor no se acaba, uds permitieron que se debilitara tanto que sientes muy lejos a tu pareja!

Duermen juntos pero no se tocan, gritan pero no se escuchan. Los invito a revisar su caso en el consultorio para superar esta crisis. No se desespere siga luchando por su relación pero con conocimiento.

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