Gran deportista y piloto aviador
Alfonso Remond Ebergenyi nació en Tuxpan, Veracruz, en 1950, fue capitán piloto aviador. Saltillense por adopción propia, pues casó con otra importante figura del deporte que ambos amaban, Carmen Rodríguez. El capitán Remond tuvo una foja de servicio de 465 juegos internacionales en su importante carrera como voleibolista de gran calidad.
Sería largo enumerar juegos y países en los que participó, pues lo hizo prácticamente en todos los continentes. Remond poseía un saque potentísimo y certero, técnica que adopta de entrenadores coreanos que la Federación de Voleibol trajo a México. Igualmente destacó en el bloqueo de clavados y en el ataque. Tuvo ofertas para jugar en el extranjero profesionalmente, cosa que rechazó, pues él soñaba con ser piloto aviador.
En Corea lo vieron dueños de equipos profesionales cuando la Selección Nacional realizó varios partidos de preparación rumbo a los Juegos Panamericanos de 1972, en donde el equipo tricolor ocupó el tercer lugar.
En los años del 75 al 76, Remond se retiró un poco del deporte que tanto le apasionó, para dedicarse a perfeccionar su técnica como piloto aviador, por más de 30 años.
En febrero de 1979 dice adiós definitivamente al voleibol. Decide instalarse por su cuenta, con una nave de su propiedad, en el Aeropuerto Plan de Guadalupe de Ramos Arizpe, Coahuila. Se casa con otra gran voleibolista mexicana, la saltillense Carmelita Rodríguez; forman una ejemplar familia. Él se dedica a la aeronavegación y ella a la cátedra.
Fin del guerrero
Cuando tripulaba un avión propiedad del empresario carbonífero Santana Armando Guadiana Tijerina, se estrelló en las inmediaciones del Aeropuerto Plan de Guadalupe de Saltillo. Regresaba de Cancún, a bordo iban el comunicador Antonio Dávila Campos, su esposa e hijo pequeño y dos damas. El suceso tuvo consecuencias irremediables y funestas o desgraciadas, que produjeron gran dolor y sufrimiento en la comunidad saltillense. Todos murieron en el fatal accidente.
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