La marca Candiflux tiene un champú que se llama “Dedicado a ti”, que es un “shampoo de higiene íntima” para niñas de 4 a 12 años. Esta marca fabrica un jabón líquido para lavar los órganos sexuales pélvicos externos de las chiquitas para edades ¡desde preescolar! hasta la pubertad.
Si no es porque una persona me envía la fotografía de este producto ni me entero. Es completamente horrible que se utilice un champú “para la zona íntima” en pequeñas que no tienen necesidad de usar este jabón, así como tampoco las mujeres adultas lo necesitan.
Los jabones, champús, desodorantes, talcos, duchas vaginales son productos invasivos que alteran los procesos de equilibrio químico de la flora vaginal, es decir, las bacterias que se encuentran en la zona y que hacen autosustentable la higiene de los dentros de la vagina sin alterar el pH de la misma. Este equilibrio bacteriano es el que ayuda a que no haya alteraciones, infecciones, irritaciones, resequedad o heridas internas. Al invadir esta zona con sustancias químicas de origen externo, como los champús, talcos, duchas, se propicia el desarrollo de bacterias que pueden ocasionar graves y dolorosos trastornos.
Estamos hablando de mujeres, adolescentes y jóvenes que higienizan innecesariamente su vagina, lo cual es terrible, porque sus dentros están siendo alterados con dichos productos. En el caso del champú esperamos que las madres o cuidadoras no usen este producto en las niñas y púberes, a nivel externo o interno, lo cual es una aberración tremenda, tal como lo es un limpiador para la “zona íntima” de las criaturas.
Es increíble cómo las marcas de productos de higiene íntima –porque ni siquiera pueden nombrar correctamente las partes del cuerpo– no han sido prohibidos del mercado. Su distribución y venta se encuentra en cualquier supermercado o farmacia y, amén del daño corporal se refuerzan los estigmas alrededor de los órganos sexuales pélvicos externos e internos.Se dice que huelen mal, que emiten fluidos o que manchan las ropas interiores, sin embargo, el uso de estos productos propicia e incrementa la presencia de olores más intensos, infecciones, irritaciones, resequedad, candidiasis vaginas, inflamaciones pélvicas (esto incluye órganos internos), y problemas durante la gestación, al grado de que las alteraciones en esta zona pueden provocar embarazos ectópicos o prematuros y cualquier herida o rozadura en la zona vaginal atrae infecciones de transmisión sexual así como VIH.
La higiene de los órganos sexuales pélvicos externos debe realizarse con un lavado con agua y si acaso, para las personas quisquillosas, un poco de espuma de jabón neutro, el más suave que se pueda encontrar. Damos por sentado que nuestra vagina y vulva son sitios que huelen mal y es preciso eliminar este olor: eso es una percepción errónea.
Es preciso remarcar contundentemente que la vagina no se debe de lavar por dentro y lo único que debe de atenderse es la zona de la vulva, los labios externos e internos, con un chorro de agua, lo cual propicia también la limpieza del vestíbulo vulvar.
Todos esos prejuicios sobre el olor y la apariencia de la vulva están siendo reforzados hacia las niñas, quienes no necesitan el uso de estos artículos de limpieza invasivos y que propician malestares en lo que esta marca Candiflux denomina como “zona íntima”.
Hay que señalar que la vulva en la parte externa sí necesita una higienización y lavado con agua y la espuma de jabón neutro para eliminar desechos de la menstruación y orina, pedazos de papel higiénico, esmegma (como en el pene). Nota importante: el pene sí necesita lavarse y tallarse con jabón y bien.
Más sobre esta sección Más en Coahuila