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Coahuila

Y pues no pasa nada…


Por Alejandro Irigoyen Ponce

Hace 4 años

No cabe duda, este, nuestro querido México, es un país mágico y musical, y en los últimos años, por añadidura, está sumido hasta el cuello en una versión remasterizada y muy bananera del Triunfo de la voluntad.

Resulta que los datos y estadísticas oficiales, esos datos que consigna el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, o el mismo Inegi, por ejemplo, que se supone servirían para modificar políticas públicas o instrumentar medidas para enfrentar problemas coyunturales, pues realmente no sirven para nada. Están de adorno.

No, ahora no importa qué refieran las estadísticas oficiales, qué problema adviertan, qué condición se exhiba que requiera de urgente atención, ya que ahora, invariablemente, existen otros datos, de esos que nadie conoce y que nunca se hacen públicos, pero que son los que valen, y esos dicen que todo está bien, que no pasa nada.

Y más aún, como México es tal como lo ve el que gobierna, pues cuando alguien se atreve a señalar lo que dicen los datos oficiales, que aumenta la inseguridad y la pobreza, por ejemplo, pues resulta que se trata de una campaña de desprestigio orquestada por los conservadores corruptos que quieren acabar con el pueblo bueno y sabio; sí, los datos de Inegi y del Sistema Nacional de Seguridad, incluso toda la información hackeada a la Sedena y todo lo que revela, son calumnias de los enemigos de la 4T y el pedir cuentas a los integrantes del Gabinete de Seguridad, resulta una expresión grosera de conservadores de malas entrañas.

Total, en este país mágico y musical, que es el que el Presidente quiere que sea, esta expresión viva del Triunfo de la voluntad, no hay espacio para las estadísticas oficiales y, por lo tanto, pues no sirven para nada.

Queda esperar que en el próximo sexenio se retomen, se valoren y se tomen en cuenta los problemas que refieren, pero en vía de mientras, pues que vivan los otros datos, que según el Presidente son los que el pueblo cree, aunque nunca los vea.

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