Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Xelhua se corona campeón del Rey del Inframundo 2026 Corea del Norte prueba ojivas de bombas de racimo, según prensa estatal Pachuca destruye a Tigres con doblete de Salomón Rondón ¡Joya y drama en el BBVA! Rayados y Xolos empatan 3-3 con golazo de chilena de Lucas Ocampos ¡Aplanadora en el AKRON! Chivas liquida al Atlante en una fiesta de goles

Zócalo

|

Cd. Acuña

|

Información

< Cd. Acuña

Cd. Acuña

Unidos a la eternidad

  Por Laura Estrada Lugo

Publicado el martes, 22 de julio del 2008 a las 14:11


Cientos de flores representaron el cariño y la solidaridad de los amigos hacia los familiares que sobreviven a esta tragedia

Acuña, Coah.- Hasta las almas más templadas se estremecieron ante el dolor de ver los féretros colocados en las carrozas que traladaron los cuerpos de las familias Gutiérrez Rico y Ramírez Cruz hacia su eterno descanso junto a Dios, en el Panteón Municipal “Jardín Amistad Eterna”.

Enmedio de oraciones y las notas de un mariachi que entonando “Amor Eterno” rasgaban el silencio de la tarde, uno a uno los nueve féretros fueron bajando a la madre tierra.

En punto de las 17:30 horas partieron las tres carrozas acompañadas por un cortejo de familiares y amigos que entre sollozos e impactados por la tragedia, recordaron los bellos momentos que vivieron junto a Abelardo, Aidé, María Victoria, Leticia y los pequeños angelitos Aidé, Cristian Ángelly, Anthony y Alán.

Cientos de flores representaron el cariño y la solidaridad de los amigos hacia los familiares que sobreviven a esta tragedia, de la cual el único consuelo son las oraciones y los bellos recuerdos que quedaron en sus memorias.
Amigos oraron y pidieron la “reconciliación con Dios para lograr la vida después de la muerte”, entre el llanto dijeron “Dios nos dará pronta resignación porque Dios es bueno”.

Uno a uno bajaron los féretros a las fosas que los aguardaban, mientras un mariachi entonó “amor eterno”, la canción justa para hacerles saber a quienes se fueron que serán inolvidables y que algún día estarán nuevamente juntos para seguir amándose.

Las lágrimas llenaron los ojos de los presentes y lentamente rodaron por sus mejillas, mientras el viento levantaba el polvo para recordar que “somos fruto de la tierra y que en polvo nos convertiremos”.

Vecinas susurraron entre sí, lo “buenos y traviesos” que eran los pequeños, mientras sus rostros se estremecían por el dolor de esos recuerdos que no podrán volver a vivirse. Amigos de Abelardo recordaron las fiestas donde convivieron y su amigo los deleitaba con melodías de su saxofón.

El dolor más crudo se vivió al caer los primeros puños de tierra sobre los féretros blancos y pequeños, mientras las melodías del mariachi embargaban aun más de tristeza los corazones.

La tierra y las flores cubrieron los nueve féretros y con ello llegó el agradecimiento para los presentes, quienes reconfortaron el dolor de los familiares, sin embargo solo el tiempo dará sosiego a esta tragedia que sorprendió a propios y extraños enlutando a la comunidad.

Hoy las oraciones de las familias acuñenses están con las familias González y Ramírez, para quienes seguramente el único deseo es que encuentren la paz y fortalezcan su fe en Dios, tal y como se pidió a todos los presentes reunidos en torno de los nueve ataúdes, en una de las más impresionantes exequias que se hayan celebrado aquí, las de toda una familia completa.

Notas Relacionadas

Más sobre esta sección Más en Cd. Acuña