Pues resulta que el clero se volvió a subir al ring contra la 4T, y tenía que hacerlo ya que no existe ninguna fuerza política, y mucho menos liderazgos, que siquiera le haga sombra a ese poder hegemónico que avanza literalmente como le viene en gana.
Esta vez por la iniciativa de reforma electoral del Gobierno de Andrés Manuel, que pretende, desde la óptica de la Iglesia católica, intervenir las estructuras del INE y del Tribunal Electoral, además de ser claramente regresiva y centralista, y por ello constituye un agravio a la vida democrática del país.
Este esfuerzo de la alta jerarquía eclesiástica está condenado al fracaso, tal y como sucedió con los reclamos para que la 4T modificara la estrategia de seguridad (que de suyo es un rotundo fracaso), ya que Andrés Manuel está convencido que lo que plantea es lo único viable para nuestro país.
Debemos agradecer el esfuerzo de la Iglesia católica de intentar significar un contrapeso, ya que simplemente no existe ninguno, y un poder sin contrapesos se convierte, pues en lo que hoy es la 4T.
Ahora, ¿por qué se anticipa otro fracaso del clero?, pues simplemente porque para el Presidente los que se oponen a su iniciativa son… sí, adivinó: conservadores corruptos.
AMLO sostiene que, y cito: “lo que no queremos es que continúe este sistema corrupto, antidemocrático, que está en poder de los conservadores porque, son capaces de hacer un fraude como ya lo han hecho”.
Pues sí, cualquier resultado distinto al triunfo de la 4T sería un fraude ejecutado por esos conservadores corruptos que aparecen por todos lados y en todos los estratos, y eso hay que evitarlo, asegurando el triunfo de la Regeneración Nacional desde ya. En fin, en esta esquina el campeón Andrés Manuel, que sigue invicto, y en esta otra, el vapuleado clero que se sube al ring ya que no hay nadie más que lo haga.
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