Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Votará Papa León por correo en elecciones de EU Muere niña en balaceras tras captura de “Axel” en Matamoros El Banco de Japón afirma que la inflación alcanzó su meta del 2% después de 13 años Coparmex e iglesias se unen en un frente histórico por la paz ante la violencia en México Pasajera apuñala a chofer del transporte público en Guadalajara

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Imparable la violencia

Por Cholyn Garza

Hace 3 años

El domingo 20 de noviembre me dispuse a disfrutar -a través de la pantalla- el desfile militar de la CdMx; casi siempre lo hago, quizás porque me agrada y además me permite recordar un pasaje de mi vida cuando mi padre me llevaba a verlos de manera presencial, siendo yo una niña.

Ese hombre maravilloso, me enseñó a amar a mi México lindo, a respetar sus instituciones.  Ver los desfiles me llena de emoción a pesar del tiempo
transcurrido.

Quizás este 20 de noviembre, no solo fueron los recuerdos de mi niñez los que me acompañaron, sino las escenas de las tragedias que está viviendo nuestro país por la violencia desatada debido a una política de seguridad errónea, que solo un torpe no se da cuenta que ha sido un verdadero fracaso.

Un fracaso porque la estrategia de “abrazos no balazos” de antemano se sabía que no iba a funcionar.  No para el ejército, no para los ciudadanos.

Más que considerarse estrategia era el compromiso de quien hoy nos gobierna, con las bandas criminales.

A los militares les ataron las manos, no los han dejado actuar, so pretexto de que tienen que respetar los derechos humanos de individuos que no merecen la menor consideración.  A nuestros soldados y marinos los han mantenido ocupados con proyectos absurdos, ajenos a las funciones para las que fueron preparados con adiestramiento intenso.

El presidente no los quiere; por el contrario, los detesta y los ha involucrado en “sus” ambiciones personales que mucho nos están costando a los mexicanos para que sean considerados cómplices en el derroche, en el despilfarro de nuestros recursos.

El llamado “culiacanazo” fue un gravísimo error que cometieron los que sí saben de estrategias; me refiero a los secretarios de la Defensa y de Marina.  Obedecer las órdenes de un individuo que los ha puesto en riesgo para beneficiar a sus amigos delincuentes ha sido una verdadera aberración.

Por un lado, nuestros soldados son enviados a combatir al narco ¡ah! Pero con la consigna malévola de que deberán respetar sus derechos.

Y la Comisión de Derechos Humanos envía “recomendaciones” al respecto.  ¿Cuándo hemos tenido conocimiento de que se envió alguna recomendación a algún capo o dueño y señor de un cartel? ¿Cuándo hemos visto que la titular de los Derechos Humanos abogue por nuestros uniformados? 
¡NUNCA!

Hemos visto en videos a nuestros militares puestos de rodillas por individuos que los han emboscado.  Los han humillado, los han lastimado.  ¿Quién los defiende? NADIE.  Se han tenido que tragar su orgullo, por una obediencia mal entendida, hacia un individuo que ha llevado al país a un grado de violencia inaceptable.

Obediencia mal entendida porque todo tiene un límite y ese límite está en exponer al país, a sus instituciones y a los ciudadanos a riesgos innecesarios.

¿Obedecer a un individuo amigo de delincuentes? ¡Por favor!  ¿Cuidarlo a él, a su familia y a sus lambiscones mientras a nuestros soldados y marinos los ponen en riesgo?

Todo tiene un límite y considero es hora de pensar en el bienestar de nuestro México.  No se ha visto la empatía por ningún lado de quien fue electo para servir, para ser presidente de todos los mexicanos, no de un grupo.

No le ha importado el dolor de millones de mexicanos muriendo ante una pandemia; ni el sufrimiento de los niños y personas con cáncer.  Un individuo que no respeta a nadie porque siente que todo debe girar a su alrededor.

Murieron marinos al caer el helicóptero donde viajaban, ¿hubo empatía por parte del presidente? ¡Para nada!

Asesinan al comisario de la Guardia Nacional, General José Silvestre Urzúa Padilla en Zacatecas y el inquilino de palacio emocionado convoca a su marcha, desfile o carnaval para “festejar”…….. ¿qué va a festejar? ¿acaso que el país está desbordado por la violencia? ¿que no hay medicamentos en los hospitales? ¿Qué diariamente desaparecen o mueren mujeres de manera violenta?

En septiembre, en ceremonia a los Niños Héroes el Titular de la SEDENA, General Luis Cresencio Sandoval, se aventó la puntada en un discurso que a nadie gustó, al menos a mí no, que deberíamos de apoyar al presidente para lograr la “transformación” del país.  Con el asesinato del General Urzúa Padilla ¿seguirá creyendo en la cacareada transformación -que no ha sido tal sino una verdadera destrucción? Porque eso es la política del presidente, un movimiento de destrucción.

Asesinaron a un militar de alto rango y eso nos debe inquietar. Le preguntaría al Secretario de la Defensa Nacional. ¿Qué sigue? ¿Qué más debemos esperar? ¿Quién o quiénes defenderán a este México nuestro? ¿Dónde están los estrategas, con conocimientos y capacitación?  ¿Es justo lo que está ocurriendo en el país por la estupidez, ambición, egoísmo de un grupo en el poder? Yo creo que no.

No hay que olvidar que “La Patria es primero”.

Notas Relacionadas

Reclama empresario a Taddei por negocios electorales en Coahuila

Hace 1 hora

Del clan Taddei

Hace 1 hora

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 4 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 1 hora

Del clan Taddei

Hace 10 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 10 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes