Cd. De México

Publicado el domingo, 11 de diciembre del 2022 a las 10:48
Ciudad de México.- María Isabel Cruz acudió ayer por primera vez a la Basílica de Guadalupe. Lo hizo para pedir las fuerzas que le permitan seguir en la búsqueda de su hijo: Yosimar García, desaparecido el 26 de enero de 2017.
Provenientes de Sinaloa, a María Isabel la acompañaban otras 31 madres buscadoras de los colectivos Sabuesos Guerreras y Tesoros Perdidos.
Habían viajado por más de 20 horas.
“ Todas venimos con el mismo objetivo: que nos dé más fuerzas para seguirlos buscando, que nos guíe a ellos, porque queremos tener a nuestros hijos de regreso, y para que la esperanza de encontrarlos se mantenga viva”, explicaba, luego de llegar al recinto religioso en las vísperas del 12 de diciembre.
“ Es difícil ser madre buscadoras, tienes que tener salud, recursos y agruparse con otras madres para salir al campo”.
Yosimar, el hijo de María, trabajaba como policía federal. Desapareció cuando tenía 28 años, tras acudir a atender el reporte de un ataque con bomba en un cuartel general. Desde entonces ella lo ha buscado.
“ Él estaba a tres meses de casarse, y actualmente no hay ningún avance en la carpeta de investigación, todo sigue igual”, narró.
En su recorrido por el atrio, el grupo de mujeres vistió playeras con la frase “Y aunque quieran borrarte, cabes en la memoria de mi vientre”. Cantaron con el recuerdo de sus hijos en el pecho, pidieron que no se olviden sus nombres y bendijeron las figuras de la Virgen que llevarán de regreso a casa.
Estela Mendoza, quién busca a su sobrino, José Manuel, afirmó que estos colectivos se han vuelto una segunda familia para ella.
“ Venimos con la esperanza a que nos ayude a encontrar a nuestros tesoros y si no son nuestros tesoros, pues encontremos el de las compañeras, el de otras madres que quieren a sus hijos de regreso, porque en casa sigue habiendo una silla vacía”, dijo.
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