Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Niña pierde la vida por presunta bala perdida durante jornada de violencia en Matamoros Votará Papa León por correo en elecciones de EU Muere niña en balaceras tras captura de “Axel” en Matamoros El Banco de Japón afirma que la inflación alcanzó su meta del 2% después de 13 años Coparmex e iglesias se unen en un frente histórico por la paz ante la violencia en México

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

El desastre en la Conagua: incendios, hackeos y corrupción

Por Salvador García Soto

Hace 3 años

El actual ha sido un sexenio desastroso para la Comisión Nacional del Agua. El organismo público rector del uso del agua en el país, el que otorga, regula y vigila las concesiones para el uso de los recursos hídricos de toda la República, lo mismo para uso doméstico, industrial, agrícola o para el abasto de las grandes ciudades, hoy está hecho un caos.

Desde el 13 de abril sus sistemas informáticos fueron hackeados sin que hasta la fecha se haya informado el nivel de robo que sufrieron en información estratégica, pero desde esa fecha ninguna terminal o equipo de cómputo de la dependencia, a nivel nacional puede ser utilizada por el personal.

El hackeo afectó no solo a las oficinas centrales de Conagua, ubicadas al sur de la Ciudad de México, sino en todos sus organismos-cuenca que administran las distintas regiones hídricas en que se divide el país.

Es decir, que desde hace casi un mes los cerca de 13 mil trabajadores que laboran en esa instancia federal no pueden tener acceso a los sistemas de cómputo en los que realizan la mayor parte de sus labores y, según testimonios de trabajadores de la misma instancia en la CDMX, la mayor parte de los empleados “están prácticamente sin hacer nada y solo llegan a las oficinas a checar tarjeta, a cumplir sus ocho horas sentados en las oficinas ante la falta de acceso a los sistemas informáticos”.

La mayoría de los trámites, revisiones o aclaraciones en el sistema de concesiones y permisos de explotación de agua se encuentran suspendidos o fueron prorrogados por la misma dependencia, ante el descontrol que generó el ataque a sus sistemas.

Lo más grave de todo, y de lo que las autoridades federales no han dado un reporte claro, es que el hackeo puede afectar el control y el seguimiento puntual que debe realizar de manera permanente la Conagua sobre el uso de las concesiones hídricas contenidas en su base de datos, lo cual en términos simples, significa que en este momento cualquier usuario que tenga una concesión de agua puede hacer lo que quiera, abusar del vital líquido incluso por encima de los volúmenes autorizados y la autoridad federal no puede hacer nada para evitarlo.

A estas alturas, casi un mes después del ataque cibernético que sufrieron, todavía no se recuperan totalmente los sistemas y bases de datos para que la dependencia reanude su operación normal.

Y entre más transcurre el tiempo, más grave podría ser el daño al orden y la operación verificada con la que deben de funcionar las concesiones de agua en el país.

Pero además del caos y el descontrol en el manejo de las concesiones de agua, el organismo ha enfrentado en este Gobierno una gran inestabilidad por renuncias y cambios en sus altos mandos directivos.

 

Notas indiscretas…

Tremendo revuelo armó en las redes sociales una fotografía del magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, Rafael Guerra, a quien la noche del sábado lo vieron disfrutando de la pelea de Saúl “El Canelo” Álvarez en la zona más cara del estadio Akron.

El titular del Poder Judicial de la Ciudad de México estuvo en la zona del ring side, la más cercana y privilegiada para ver el combate, y por la que, según los precios oficiales del evento, se pagaron 51 mil pesos.

Ayer en las redes había quien justificaba que el magistrado se diera sus gustos si lo hacía con su sueldo que, decían los usuarios, “debe rebasar los 100 mil pesos mensuales”; otros criticaban duramente al juzgador acusándolo no solo de faltar a la “austeridad republicana” que predican AMLO, Sheinbaum y la 4T, sino hasta de prácticas de corrupción.

Ante tal alboroto, el magistrado Guerra nos mandó un mensaje en el que afirma que “sí estuve en el evento, sí fui a la zona más cara, pero el boleto lo pagué de mi bolsillo y no con recursos públicos”. Y pues ahí sí, como dicen, cada quien sus gustos y sus lujos, siempre y cuando no se abuse de los recursos públicos.

Aunque eso sí, para parafrasear el benemérito tan citado y utilizado en este sexenio, no es muy de “justa medianía” gastarse tanto dinero para un gustito, a menos que al magistrado presidente le sobre… Los dados mandan Serpiente Doble. La semana empieza fuerte.

 

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 18 horas

Circo en Reforma

Hace 18 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 18 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta