Cd. De México

Publicado el domingo, 25 de junio del 2023 a las 10:45
Ciudad de México.- La Marcha del Orgullo puso ayer al frente el reclamo al desabasto de medicamentos para tratar el VIH y la falta de atención durante la emergencia sanitaria por la viruela símica.
Con el objetivo de revivir el carácter político y de protesta de la manifestación, un grupo, identificado como el Bloque Disidente, se ubicó al frente de la movilización.
“ La naturaleza de la Marcha es de protesta y de denuncia de las disidencias sexuales, para señalar las faltas y las omisiones que el Gobierno y las instituciones cometen de manera sistemática, como el desabasto de medicamentos para el tratamiento de VIH o la falta de vacunas para la viruela símica”, señaló la activista Victoria Sámano.
El Bloque Disidente estuvo conformado por poblaciones históricamente vulneradas, como personas con discapacidad, mujeres trans y víctimas de delitos de odio.
De acuerdo con el Gobierno capitalino, a la manifestación -del Ángel de la Independencia al Zócalo- acudieron 250 mil personas, un número similar al del año pasado.
El Bloque Disidente -el cual surgió como una reacción a la mercantilización del evento- se colocó al frente de los contingentes y desde ahí reclamó por los pendientes que, aseguró, mantienen las instituciones gubernamentales para con la comunidad.
Desde las 9:30 horas, grupos se reunieron en la Fuente de la Diana Cazadora, como trabajadoras sexuales, personas de la tercera edad, en situación de calle, que viven con VIH, no binarias, migrantes y estudiantes víctimas de acoso por su orientación sexual.
El Bloque Disidente clausuró de manera simbólica los carros alegóricos de empresas privadas y marcas comerciales, que son acusadas por lucrar con la población LGBT+.
“ Este bloque pretende que la marcha vuelva a ser un espacio político, porque aún hay muchos problemas que necesitan ser visibilizados”, destacó Victoria Sámano, voz del Bloque Disidente.
Además, criticó la falta de medicamentos para VIH y viruela símica en el Sistema de Salud federal y capitalino, por lo que llevaron piñatas con las figuras del subsecretario de Salud Federal, Hugo López Gatell, el IMSS y del Censida como forma de protesta.
“ Este es para romper la inacción, la indiferencia y el acoso del sistema de salud, porque siempre nos dicen que hay vacunas. Nos han quitado el derecho a la salud”, reclamó Alaín Pinzón, integrante del Bloque Disidente.
Ariadna López, una mujer trans, decidió unirse para exigir mejores oportunidades laborales al Estado.
“ Esta marcha ha sido de mucha fiesta, pero poco se ha hablado de la discriminación y falta de oportunidades de las que somos víctimas todavía”, subrayó la licenciada en Administración de Empresas, quien no ha tenido la oportunidad de ejercer por discriminación.
“ Mi única oportunidad para subsistir y poder vivir es el trabajo sexual, pero mi sueño es poder decir que son relacionista, que tengo un trabajo digno por el que estudié”.
A las 12:00 horas, entre el Ángel de la Independencia y la Glorieta del Ahuehuete, un marea multicolor comenzó a avanzar hacia el Zócalo: 40 contingentes que entre reclamos de justicia se movilizaba.
“ He venido en otras ocasiones a la Marcha, pero esta es la primera vez que me dan un lugar como mujer de la diversidad y con discapacidad. Es la primera vez que logro llegar hasta el Zócalo acompañada”, expresó Yen, quien vive con discapacidad motriz.
Para algunos la 45 Marcha del Orgullo, que reunió a 250 mil personas, se trató de una primera oportunidad para defender su identidad.
Tadeo Mora, de 17 años, llegó al Centro Histórico acompañado de su abuelo y su tío, con la intención de observar por primera vez cómo es una Marcha del Orgullo.
“ Mi abuela y mi tío sienten orgullo porque soy trans, me repiten a cada rato que están orgullos de mí y que siempre se van a acordar de mí”, explicó el joven.
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