“Tiene que haber algo podrido en el corazón mismo de un sistema social, que aumenta su riqueza, sin disminuir su miseria.”
K. Marx.
De 2018 a 2022 México redujo el número de personas en situación de pobreza. Éste fue el resultado que presentó el Consejo Nacional de Evolución Política de Desarrollo Social, Coneval.
Las cifras son el reflejo del crecimiento de los ingresos laborales, ya que por un lado las reformas laborales llevadas a cabo por el compañero presidente Andrés Manuel López Obrador impactan en el nivel de ingreso de los hogares, y por otro el aumento del salario mínimo que en lo que va del sexenio se ha incrementado 135%, y de que este año se espera del 20% más. Por lo cual, los trabajadores que sólo perciben este nivel llegarán a 6 mil 223 pesos mensuales luego de décadas de simulación neoliberal.
Otro de los factores evidenciados en este descenso de la pobreza y desigualdad en nuestro país es la aplicación de los programas sociales prioritarios que este año proponen un gasto neto de 8.3 billones de pesos, el mayor en 14 años, bajo el argumento de que el Estado tiene la responsabilidad de asegurar el bienestar de la población con programas sociales que sustentan el nivel de vida de las mayorías y garantiza la integración. Sólo la Pensión del Bienestar para adultos mayores tiene destinados 335 mil 500 millones de pesos, lo cual representa un aumento de 34.3% en comparación con el ejercicio anual anterior.
También es importante considerar las obras de infraestructura que asegurarán el desarrollo nacional y la inversión, conocidos también como obras emblemáticas: el Tren Maya o El Corredor Interoceánico que se construye en Veracruz y Oaxaca y busca crear una plataforma logística que conectará con más de mil kilómetros de vías férreas, justo en una de las zonas con mayor nivel de marginación de México.
¿Cómo se mide esta pobreza y por qué es tan importante? Pues bien, son seis carencias sociales las que se miden además de los ingresos promedio mensuales debajo de la línea pobreza: seguridad social, salud, educación, alimentación, servicios y espacios de vivienda.
No esperamos que todos reconozcan este logro en el combate a la pobreza; habrá como siempre grupúsculos de conservadores a quienes cada vez se les reducen sus privilegios que ven en esta evidente disminución de la pobreza, el costo (obviamente no de sus privilegios sino de la concepción que tenían del Estado donde la calidad y la competitividad eran los criterios para justificar la exclusión de la mayoría).
En la izquierda donde defendemos derechos, y luchamos por ellos damos la bienvenida a esos casi 9 millones de mexicanos que se suman los beneficios de la transformación nacional.
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