Coahuila
Por Eduardo Pacheco
Hace 3 años
El pasado 16 de septiembre se llevó a cabo el desfile tradicional por la conmemoración del 213º aniversario de aquel acontecimiento histórico suscitado en la madrugada del mismo día, pero de 1810; fecha en la que se registró lo que hoy conocemos como el “Grito de Independencia”, atribuido al cura Miguel Hidalgo y Costilla en la población de Dolores, lugar el que hoy conocemos como el poblado de Dolores, Hidalgo, Guanajuato. Esta fecha quedó plasmada oficialmente como el día en que estalló una revolución social de la cual nacería nuestro país como una nación independiente, libre y soberana; El 27 de septiembre de 1821 culminó la Independencia de México después de una guerra de once años que fue una gran revolución popular para liberarnos del dominio español.
En el reporte oficial del evento se registró la participación de casi 17 mil integrantes de las fuerzas armadas, cuya temática destacó en esta ocasión, el aniversario número 200 de la fundación del Heroico Colegio Militar.
Por parte de la Sedena participaron más de 14 mil elementos y de Semar casi 3 mil hombres, lo que significó un despliegue importante de las distintas corporaciones militares de nuestras amadas y respetadas fuerzas armadas y sus distintas divisiones.
Dentro de las cosas suscitadas en el evento, pudimos ser testigos de la participación de al menos 19 contingentes militares representativos de igual número de países; Por parte de los pueblos latinoamericanos participaron El Salvador, Ecuador, Cuba, Colombia, Chile, Panamá, Nicaragua, Guatemala, Honduras, República Dominicana, Brasil, Belice, Uruguay, Venezuela; pero también estuvieron presentes representantes de las fuerzas armadas de países del continente asiático como Nepal, Rusia, Corea del Sur, Sri Lanka y China.
Lo anterior podría considerarse como una situación tal vez simplemente para el anecdotario y sin mayor consideración, sin embargo, hay algunas circunstancias particulares de este grupo de países que seguramente podría llamar nuestro interés.
Primero. Prácticamente todos los países representados en el desfile son gobiernos provenientes de partidos de izquierda y los que menos son identificados dentro del sector de centro-izquierda;
Segundo. Varios de ellos cuentan con gobiernos liderados por personas públicamente identificadas como dictadores, (Cuba, Venezuela y Nicaragua), y otros más con gobernantes que se han establecido en forma permanente e indefinida en el poder (China, Rusia).
Tercero. En prácticamente todos estos países sus líderes se han pronunciado abiertamente como pueblos contrarios al capitalismo y particularmente en contra del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica; Rusia, China, Cuba y Venezuela por su parte cuentan con innumerables incidentes diplomáticos, de tensión política y de conflicto abierto con los norteamericanos, al grado de que, algunos son abiertamente enemigos declarados del Gobierno y del pueblo norteamericano.
Cuarto. Los países anteriormente mencionados también coinciden mayoritariamente en los principales temas impulsados por la llamada corriente Progresista, que han ido legalizando alrededor del mundo temas como el aborto, la legalización del consumo de drogas, la ideología de género y los derechos de las comunidades homosexuales, la eutanasia, entre otros muchos más.
Por ello, consideramos que la conmemoración del hecho histórico podría estar quedando de lado si observamos la tendencia del Gobierno federal actual, de irse acercando cada día más a esta corriente de establecer permanentemente gobiernos identificados con la izquierda y la búsqueda de la permanencia indefinida de sus titulares, principalmente en sus presidentes.
Quinto. Cada uno de estos países han venido basando sus propuestas partidistas en la supuesta búsqueda de la llamada paz social y de la seguridad para todos, y aunque esto inicialmente suena bien, sin embargo, la llamada “paz y seguridad” que ofrecen están basadas (y yo diría casi condicionadas) a su permanencia en el poder en forma indefinida y que conforme pasan los años, se alejan cada día más de una forma de vida basada en la libertad y la democracia de los pueblos y que tanto ha costado establecer y mantener.
Paz y seguridad pueden ser las llaves engañosas que nos lleven a la imposición de gobiernos que en el fondo realmente ofrecen imposición y dictadura.
La Palabra de Dios hace una clara referencia a las circunstancias que prevalecerían en los tiempos previos al regreso del Señor Jesucristo a la tierra, del tiempo final, y las podemos encontrar en la carta que escribió el Apóstol Pablo a los Tesalonicenses, advirtiéndoles de la siguiente manera: “…Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá, así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis”.
Estimado lector, este desfile ya no se trata de la conmemoración de un hecho histórico del pasado, sino de una clara advertencia acerca de nuestro futuro. Que Dios bendiga a todas las familias de Saltillo, de Coahuila y de México.
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