Ese es un clamor cada vez más frecuente, entre los ingenuos que creen que la unión americana, es defensora de la libertad y la justicia, desgraciadamente, están equivocados .
Estados Unidos tampoco es la olla del mal y la corrupción mundial.
Son ellos una nación que tiene intereses, y en función de ellos, actúan.
Desde principios del siglo 19, han dominado la política en el continente, mayormente, a través de la política, usando al principio a la masonería, y después, las escuelas de leyes y economía.
En Nicaragua, Chile, Guatemala, Salvador, y demás, han movido los hilos, y en muchos casos han propiciado golpes de estado, en Cuba y Chile fueron los más memorables, pero en todos esos eventos, lo que ha dominado son los intereses que han deseado defender.
Si en Venezuela, o Bolivia, o Nicaragua no actúan contra el populismo, es porque no tienen necesidad, lo valioso que pueden obtener de esos países, lo obtienen negociando con los gobiernos corruptos que no tienen capacidad de negociación.
No existe temor a guerrillas o resistencia de locales, el latinoamericano, aparte de ser un guerrero inferior, no es pasional, como sucede con el medio oriente, que matan o se matan por ideales.
Los mismos tira nitos latinoamericanos saben que pueden hociconear, y adoptar “valientes posturas”, pero al final del día, bailan al son que les toque el gringo.
El mismo crimen organizado internacional tiene fuertes ramificaciones en los círculos de poder de la unión americana, que son varios y antagónicos, todos sabemos que le narcotrafico y la guerrilla, fueron inventados por el imperio britanico y la comunidad sionista.
Por eso, en Estados Unidos, a nadie le ha interesado venir por Bartlett a México.
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