A una semana del arranque de campañas, hay algo que parece claro: la candidata del partido gobernante se perfila como la probable ganadora. Lo anterior, según las múltiples encuestas publicadas en los medios nacionales, mismas que en nada deben sorprendernos si reconocemos que Claudia Sheinbaum es la principal protegida política del presidente AMLO, a la que jamás ha dudado en apoyarle con todo el aparato gubernamental y sus recursos.
A pesar de lo anterior, en esta elección el cambio de la figura presidencial no es lo más importante, incluso me atrevería a decir que ahora este puesto parece irrelevante y poco atractivo, al menos así lo deja ver el comportamiento de la oposición. Por si Usted duda de mi anterior afirmación, le invito a que trate de encontrar el por qué el bloque opositor a Morena decidió destapar como su abanderada a una figura tan mediana como Xóchitl Gálvez, teniendo mejores liderazgos en sus filas.
Por si no lo sabía, le recuerdo que en estas elecciones 2024, además de la Presidencia de la República, se renuevan los 628 escaños legislativos, 500 diputaciones y 128 senadurías, y si hay un lugar en donde se han frenado las decisiones del Presidente en todo el sexenio, lo ha sido la pista parlamentaria, la cual se convirtió en el poder más relevante de la época. El Legislativo junto con la Suprema Corte de Justicia de la Nación fueron los principales diques de contención al lopezobradorismo para lograr preservar el Estado Constitucional de Derecho.
En este sexenio tanto los mexicanos como la oposición, descubrimos lo valioso de tener los cimientos constituciones necesarios que obligan a los gobernantes a garantizar el ejercicio del Poder Soberano dividido en tres grandes órganos del Estado, los cuales conforman el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, cada uno con su ámbito de acción, con sus propias características estructurales, funciones y responsabilidades. Ahora sí, conocimos a los tres poderes de la Unión trabajando con independencia en sus funciones de Gobierno, para evitar que cualquiera de ellos ponga en riesgo la democracia, los tres son igual de importantes.
Aunado a lo anterior, este Gobierno concluirá sin haber logrado reducir en nada los grandes temas que siempre han aquejado a nuestro pueblo, la corrupción, la desigualdad, la violencia y la inseguridad, que ahora observan escandalosos índices; en lo económico, México solo acrecentó sus cargas presupuestales con más deuda con las nuevas pensiones y ayudas sociales que amenazan en convertirse en impagables. Todos estos problemas deberán atenderse con urgencia por la próxima titular del Poder Ejecutivo, si es que desea hacer un regular papel.
Entonces, si nada bueno heredará quien llegue a la Presidencia de México y su trabajo deberá centrarse en resolver todo lo que se ha hecho mal, lo que le obligará a tomar dolorosas decisiones, con altos costos políticos, ¿por qué cree usted, que a la oposición le interesa relevar a AMLO en su encargo? Yo creo que más bien, lo que ahora buscan los que le compiten al régimen gobernante, es precisamente quedarse en dónde están, para seguir controlando al país desde los otros poderes, al fin ya vieron que desde la oposición se vive mejor, se exhiben menos y se manda igual. Incluso hasta el actual Presidente lucía mejor cuando era contrario que ahora que es Gobierno.
Más sobre esta sección Más en Coahuila