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Grupo Zócalo
Publicado el domingo, 7 de abril del 2024 a las 20:56
Ciudad de México.- Gran Turismo no ha apostado mucho por los SUV al contrario de otros juegos donde ya tienen algo de cabida. Solo se han limitado a agregar algunos modelos muy puntuales. Sin embargo, este es de los pocos juegos donde podrás jugar con uno de los más radicales que hay en el mercado, el Lamborghini Urus, para muchos, el primer “super SUV” del mercado.
Junto al Urus llega un auto que muchos echaban de menos de otros Gran Turismo, el Toyota GT-One de 1999 y también, el recientemente descontinuado Audi R8 pero de segunda generación.
La actualización 1.44 pesa entre 930 y 946 Mb y ya está disponible de manera gratuita.

Siguiendo los pasos del Audi TT, el R8 de segunda generación llega justo a GT7 para su despedida final, incluyendo su potente motor V10 de 5.2 litros y 601 Hp de potencia, el que acompañará al R8 de primera generación ya existente.
El R8, compartiendo genética con el Lamborghini Huracan, se hizo su propia gran fama, al ser un supercar sobrio, de alta tecnología y de conducción sencilla. Podía ser usado como un auto de diario sin mayores problemas. En Chile se lanzó durante 2017 con el primer sistema de luces con tecnología laser.

El Urus no es el primer SUV de Gran Turismo. Algunos recordarán al Infiniti FX45, al Range Stormer o al MX-Crossport. Pero este, de todas maneras es una adición mucho más relevante que el resto, por su performance, su concepto… por ser un Lamborghini.
El Urus será el primer SUV de GT7 y quien sabe, quizás veamos más modelos de este tipo. ¿Un Ferrari Purosangue? ¿Un BMW XM?

El GT-One es un auto icónico para Toyota, de aquella era donde obligaban a las marcas a fabricar unidades para la calle, con el fin de lograr la homologación de la categoría GT1, así como el Mercedes-Benz CLK GTR o el Porsche 911 GT1.
Solo se hicieron dos versiones de calle y se usó un truco para rectificar el “espacio de cajuela” que debía albergar como mínimo una maleta: Toyota dijo que el estanque de combustible, estando vacío, servía de maletero, haciendo su propia interpretación de las reglas, lo que le permitió la homologación para 1998.
La GT1 cambió de reglas en 1999 y el GT-One siguió en carrera. No ganó Le Mans, pero estuvo cerca. Salió segundo, pero primero en su categoría, siendo derrotado por Nissan con el R391.
Luego de esto, el proyecto se canceló, puesto que Toyota se iría a correr a la F1.
Con información de Autocosmos
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