Nacional

Publicado el lunes, 12 de abril del 2010 a las 03:21
México, D.F.- La Iglesia católica en México acusa que hay en su contra un “espíritu inquisidor que de manera sumaria e implacable” la señala por los casos que dice no reconocer como pederastia sino “pecados” en los que han incurrido “algunos pésimos sacerdotes, quienes con sus malos testimonios y sus muchos pecados –que en algunos casos también son graves delitos– afectan a los demás”.
Bajo el título “El camino de la Iglesia”, la editorial del semanario Desde La Fe fija una posición de la Arquidiócesis de México en la que acusa un “linchamiento social sin derecho a juicio, sin oportunidad de réplica, sin ninguna concesión, sin distinguir en absoluto a culpables o inocentes”, mientras desde el Vaticano se da seguimiento a las investigaciones sobre los alegatos de abuso sexual, entre otros, por parte del fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel.
En ese documento, la jerarquía de la Iglesia católica mexicana asegura que los mismos a los que indignaron las hogueras del pasado son los responsables de encender hoy “nuevas y apocalípticas hogueras sin ningún remordimiento. Piensan que la Iglesia está en sus manos y que ha llegado al fin de esta santa institución”.
Establece que “la Iglesia debe purificarse en medio de sus debilidades y cuestionamientos, debe volver a sus más auténticos motivos”, por lo que descarta que “el Evangelio, ni Cristo, ni su Iglesia están en crisis”.
Refiere que en ese escenario que también se vive en otras naciones “el Papa Benedicto XVI ha tenido la audacia de poner en claro los delitos y pecados de muchos al interior de la Iglesia, pero también ha señalado con toda energía los errores y pecados de la sociedad de nuestro tiempo”.
Indica que “los que vaticinan el inminente fin de la Iglesia católica morirán y sus furiosas críticas y malévolos deseos quedarán en el olvido”, mientras que la Iglesia permanecerá firme hasta el final de los tiempos.
Explica que de la misma forma la comunidad cristiana debe reflexionar, aceptar sus culpas con humildad y renovarse en su camino de la historia, al tiempo que la Iglesia se purifica de sus debilidades y vuelve a sus más auténticos motivos.
“Con humildad debe aceptar sus culpas, con confianza debe retomar su tarea en el servicio a Cristo y al Evangelio para la propia salvación y la salvación del mundo”.
Dice que “la Iglesia no está para hacer defensa de sí misma, sino para defender los ideales del Evangelio y las propuestas de auténtica realización humana”, como el respeto a la vida, a la familia y al matrimonio, así como para preocuparse por los más pobres e indefensos.
El cardenal Norberto Rivera, en la homilía dominical celebrada en la Catedral Metropolitana, señaló que en México la “verdadera enfermedad” del hombre es el “temor”, debido a que vivimos inquietos, “belicosos unos contra otros, en una guerra intestina más o menos sorda o ruidosa”.
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 12 horas