Coahuila

Publicado el lunes, 14 de octubre del 2024 a las 04:20
Saltillo, Coah.- El eterno debate sobre si las nuevas generaciones son más frágiles que las anteriores vuelve a la mesa, pero quizá ahora nos convenga a todos ponerle más atención, ya que los trastornos mentales afectan a los futuros médicos: a los residentes que “se rompen” con las extenuantes guardias y optan por no terminar su formación.
El estrés, la ansiedad, el burnout y hasta la ideación suicida “enferman” a los jóvenes que quieren ser doctores, y para un país cada vez más envejecido, con pocos hospitales y suministros peligrosamente escasos, el panorama se vuelve muy complicado.
¿Quién atenderá la salud física si cada vez más doctores lidian con problemas sicológicos?
Resistencia a prueba
Una noche en el Hospital General, urgencias del IMSS, el ISSSTE, e incluso en los hospitales privados, deja claro que el personal de salud está rebasado: faltan especialistas, los internos cubren guardias dobles, enfermeros atendiendo al triple de pacientes recomendados, camilleros yendo de un lado a otro, paramédicos tratando de dar respuesta a los llamados de emergencia.
En estos lugares, la resistencia está a prueba todo el tiempo.
Al ser responsables de la salud y de la vida de las personas, el personal médico padece trastornos de la conducta y sus estados emocionales comprometen su dinámica funcional.
Jesús Ángel Padilla Gámez, director de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Coahuila, explica que desde la formación, el personal de salud tiene que cubrir jornadas extenuantes que no se viven en ninguna otra profesión, pero que son necesarias para la gran responsabilidad que tienen en sus manos, pues la experiencia de las guardias es el mejor libro para aprender.
Sin embargo, son cada vez más los que no están dispuestos a poner en riesgo su salud mental.
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Sí, hemos recibido información al respecto de que hay una renuencia, resistencia, a cubrir las guardias que tradicionalmente se han hecho en nuestra formación profesional”, afirma.
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Tanto a nivel de especialidad como de internos, hemos tenido gente que se da de baja por situaciones emocionales, o que pide permiso para atenderse y luego regresar”, detalla, “en este periodo de internado ya tuvimos un caso, es una médico interna de una de las clínicas, pidió permiso, se dio de baja temporalmente por una situación de estrés personal, situaciones familiares que la llevaron a esa condición”.
Priorizan su salud mental
Padilla Gámez asegura que han tenido alrededor de siete bajas de residentes en todas las áreas de validación por diversas condiciones, y que los directores de las facultades de Medicina en Torreón y Piedras Negras están preocupados por la misma situación: tienen alumnos que se dan de baja para priorizar su salud emocional, ya que la carrera no es lo que esperaban.
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Sí lo decimos: somos uno de los gremios con más alto índice de trastornos mentales, y hay algunas de las especialidades que han demostrado tener mayor índice de intentos de suicidio, anestesiología por ejemplo”, afirma el experto.
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Quienes viven muy intensamente son los intensivistas, ellos están pegados a la cama peleándose contra la muerte todo el tiempo, ven al paciente en un estado crítico; los especialistas de medicina crítica, los traumatólogos también, incluso han de recibir un apoyo adicional porque ven al individuo en el máximo sufrimiento”, expresa.
Deciden más retirarse
Según el testimonio de un médico internista del Hospital Universitario, quien prefiere omitir sus generales, no falta personal, pero sí ha observado que más compañeros deciden abandonar el barco antes de zarpar.
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Sí, ya había sabido yo de compañeros que habían renunciado antes de entrar a la residencia, también compañeros que ya estaban en algún otro hospital y habían renunciado, pero normalmente las causas en específico no lo sé, es un tema sensible que no todos quieren compartir”, subraya.
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He sabido un poco más de problemas en el servicio de ginecología, pero creo que han renunciado también de anestesia, hace uno o dos años renunció de cirugía, el año pasado renunciaron de medicina interna, o sea, como que en todos los departamentos han habido renuncias”.
Falta perfil vocacional
El director Jesús Ángel Padilla, ha propuesto que, además del dificilísimo examen de conocimientos que deben de pasar los jóvenes para entrar a la Facultad de Medicina, también deberían aplicar una prueba vocacional.
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Se requiere en la formación y la selección de los candidatos a estudiar medicina, que tengan un perfil vocacional y una capacidad emocional y de resiliencia para manejar los conflictos y las situaciones de estrés, la fatiga, porque muchas veces habremos de trabajar bajo condiciones adversas, y en esas condiciones adversas, la capacidad intelectual y los conocimientos deben de estar muy al día en el personal médico”, afirma.
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Estamos propugnando por que se aprovechen todos los conocimientos para hacer una selección que favorezca a los mismos estudiantes, que vengan mejor perfilados, para que no haya en ellos tanta situación de estrés, de ansiedad, porque no encontraron la vocación, porque no era lo que querían, porque su personalidad no da para atender situaciones de estrés; eso no es criticable, y quizá también habría que depurar un poquito la selección de quienes llegan a hacer la residencia, para evitar que el mismo residente se dé de baja”.
Entre la fatiga y las prioridades
Es cierto que la medicina es de las profesiones mejor pagadas, y que los médicos gozan de reconocimiento y respeto social, sin embargo, tienen que trabajar muy duro para alcanzar ese anhelado éxito.
Para hacerse de un nombre, los doctores tienen que trabajar en varios lugares del sector público y privado, correr de un lado a otro, hacer guardias y estar disponibles 24/7, provocando en ellos el peligroso burnout, o síndrome de desgaste profesional, el padecimiento que se caracteriza por una respuesta prolongada de estrés ante factores estresantes en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia, malos hábitos de sueño, dolores de cabeza, resfriados, y hasta enfermedades mentales como depresión y ansiedad.
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Sí considero que los trastornos de la salud mental son problema en general de la población, pero creo que sí se pueden disparar un poquito más en el ámbito hospitalario, tanto siendo residentes como médicos, especialistas, enfermería, por la misma presión que existe, y eso incide más sobre todo en episodios de ansiedad”, señala el internista.
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El hecho de ser médico residente te dispara problemas que ya tenías previamente, o te provoca nuevos; lo que yo he observado es que son problemas que ya tienes, pero por estar en el ámbito hospitalario, por tener que cubrir turnos extras, turnos dobles, cubrir varios días en el hospital, obviamente sí dispara más cualquier problema que pudiera tener”.
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