Espectáculos
Por
@Frank Estrada
Publicado el viernes, 25 de julio del 2008 a las 14:00
Saltillo, Coah.- Las artes buscan siempre revelar de manera bella lo que no se puede enunciar con palabras. Los salmos, los cantos, las danzas rituales tienen la misión de alcanzar los sentidos de Dios.
De allí que las religiones y culturas ancestrales nos leguen un catálogo variopinto de manifestaciones dancísticas, musicales, poéticas, con las cuales llevan elevados mensajes por el camino del deleite.
Así lo demostró el recital titulado “Coros y Danzas Sagradas del Tíbet”, presentado ayer en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler.
Los monjes no sólo se impusieron la misión de entretener al público o mostrar la cultura tibetana, sino que convirtieron la velada en una plegaria por la paz y la armonía.
Ca ntos sacros El evento convocó por igual a practicantes del Vajrayana o Budismo Tibetano que a curiosos y espíritus libres que se dejan seducir por el mensaje de paz de estos monjes o se solidarizan con su calidad de pueblo oprimido.
A lo largo de nueve intervenciones, los monjes dieron una muestra de los valores que su religión defiende, en una ceremonia llena de color y belleza.
Sus cantos fueron acompañados por instrumentos elementales que cobraban grandeza con las espectrales voces de los monjes.
Ritual y canto se mezclaban en “Yamantaka”, primer canto del recital, con el que invocaban la atención de los dioses apoyados con un artefacto llamado pumba, que contenía agua sagrada y estaba coronado por tres plumas de pavo real.
El segundo, titulado “Debate Dialéctico”, incluía una disertación sobre el intelecto y la intuición, pilares de la lógica del Vajrayana, según explicó la maestra de ceremonias.
Invocan con danza
Dos danzas formaron parte del repertorio: la del venado, animal que para esta cultura es símbolo de paz y tranquilidad; coreografía que tiene implícito precisamente este mensaje.
La segunda fue la danza de “Dakinis”, seres que viven en la tierra perfecta de los budas. Cinco de ellos bajan a la tierra para pedir, con su danza, la llegada del gran maestro para curar las aflicciones de la tierra.
El recital terminó cuando los monjes obsequiaron unas prendas a personas que han difundido los principios del Vajrayana, con un mensaje previo en el que los monjes reconocieron que en México se han sentido como en casa debido a que es un país muy espiritual.
Notas Relacionadas
Hace 12 minutos
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Más sobre esta sección Más en Espectáculos
Hace 4 horas
Hace 7 horas
Hace 8 horas
Hace 8 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas