Sociedad
Por
Mónica Ceballos
Publicado el viernes, 20 de agosto del 2010 a las 14:00
Saltillo, Coah.- Cuando una persona sobrevive a un ataque cardiaco su vida no vuelve a ser la misma: se enfrenta a múltiples cambios de hábitos y costumbres que se convertirán en una herramienta para seguir viviendo con calidad. Uno de los aspectos más preocupantes, sobre todo cuando se trata de pacientes jóvenes, es el futuro de su desempeño sexual.
Miedo, angustia, preocupación son sólo algunos de los sentimientos que se experimentan ante el deseo de volver a tener intimidad y las consecuencias que ello pueda tener en la salud.
¿Qué preocupa a un paciente del corazón cuando quiere tener intimidad?
Después de un ataque al corazón, algunos hombres y mujeres temen que cualquier tipo de actividad sexual provoque otro. La gente siente que si ha tenido un ataque al corazón, no es una buena idea exponer a su organismo a fuertes sensaciones como la actividad sexual. Pero menos del 1% de los ataques cardiacos son precipitados de esta manera. Tiene sentido pensar en el sexo como una forma de ejercicio: Si su médico le autoriza actividad física, seguramente puede tener relaciones sexuales.
¿Sabía que muchos pacientes se avergüenzan de preguntar a su médico sobre sus dudas sexuales luego de un infarto?
Se trata de un tema que es importante discutir. En este aspecto, la confianza que brinde el médico para hablar sobre estos temas es básica, el primer paso lo puede dar el especialista al cuestionar sobre el asunto, aunque a veces el paciente se sorprende –o puede sentirse aliviado– es una oportunidad para aprovecharla y cuestionar todo lo que quiera.
¿Los programas de rehabilitación de un ataque cardiaco incluyen el tema de la sexualidad?
Pueden hacerlo de manera indirecta. Uno de los aspectos que se debe trabajar en el programa de recuperación es la confianza, no sólo de volver a tener intimidad, sino de regresar a la actividad física en general. El miedo de “caer muerto” con el esfuerzo, detiene el proceso de recuperación. Cuando el paciente empieza con un programa de ejercicios supervisado, aprende que el movimiento también es bueno para que esté bien y la única forma de volver a llevar una vida normal.
¿Cuáles serían algunas señales de alerta para detenerse mientras se tiene actividad sexual luego de un ataque al corazón?
No exclusivamente en el caso de las personas que han tenido este padecimiento, sino cualquiera que, mientras realiza una actividad física, empieza a sentir dolor en el pecho, dificultad para respirar, fatiga, mareos o palpitaciones, definitivamente debe frenar lo que hace.
Si la condición no mejora cuando se detiene la actividad física es hora de llamar al médico.
¿Quienes han sigo diagnosticados con alguna enfermedad del corazón pierden el interés en el aspecto sexual?
Sí, frecuentemente estas enfermedades están muy relacionadas con las emociones, lo que influye directamente en la vida de las personas de maneras distintas. Para algunas de ellas, tener alguna enfermedad de este tipo –o simplemente una cicatriz– puede hacer que se sienta menos atractiva para la pareja. Además, se debe considerar que algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios y disminuir el interés sexual y el desempeño en este tipo de actividades. El cambio de humor provocado por las medicinas afecta también las relaciones sociales en general.
Como la mayoría de los ataques se produce a la mitad de la vida (entre los 40 y los 50 años) cuando también se suscitan otros cambios hormonales y de estilo de vida, es normal que ser diagnosticado con una enfermedad cardiaca pueda provocar reacciones de enojo y frustración en la persona, lo primero que piensan es que no volverán a ser los mismos. Se sabe que la depresión es muy común después de un ataque al corazón, especialmente para las mujeres.
Tener una vida sexual activa es sinónimo de una vida sana, se supone que también lo es de un corazón saludable y fuerte ¿no?
Sí. Demuestra que el organismo es capaz de realizar actividad física y que su ritmo cardiaco y presión sanguínea no aumentarán peligrosamente. En cierto sentido, con la actividad sexual se hace una prueba de estrés para el corazón. Si se tolera bien y se siente bien haciéndolo, quiere decir que su salud en general es buena y por tanto su riesgo de enfermedad cardiaca disminuye. El sexo es un barómetro de la salud en general. (Con información de WebMD)
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