Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Destaca Harfuch fortalecimiento de inteligencia en seguridad CFE registra pérdidas por 23 mil 310 millones de pesos en el tercer trimestre Se queda el IEC un año más sin presidencia ¡Imparable! Cristiano Ronaldo marca hat-trick y queda a 15 goles de los mil El diagnóstico tardío de la enfermedad renal le cuesta a México casi 70 mil vidas al año

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

La mano invisible

Por Francisco Tobías

Hace 1 año

Cuando la economía nació como ciencia “formal”, en 1776 surgió la primera escuela económica, es decir, la primera corriente del pensamiento que supone afirmar la manera en que funciona la propia economía. Entre los economistas clásicos, término asignado por don Karl Marx, se incluyen pensadores como Adam Smith, Thomas Malthus, David Ricardo, Say y otros más.

El primer economista, quien es incluso llamado el padre de la Economía, fue Adam Smith, quien dictó las primeras ideas de cómo funciona la economía, asegurando, entre otras cosas, que existen fuerzas, la oferta y la demanda en el mercado, las cuales interactúan entre ellas mismas, acomodándose para llegar a un equilibrio y así lograr el bienestar social sin la necesidad de que el Gobierno intervenga.

A ese actuar “natural”, que provoca el equilibrio entre la oferta y de la demanda, es conocida como “la mano invisible”.

Las teorías neoliberales tienen como base las mismas ideas de la teoría clásica, asegurando que lo mejor que puede suceder en el sistema económico, es decir, a su mínima expresión la intervención del Estado. Es por ello que cuando se habla de las acciones neoliberales se hace referencia a las acciones mercantiles, ventas gubernamentales.

Una de las frases más famosas que existen en la economía es precisamente “la mano invisible”, frase que se le atribuye a Adam Smith, quien supuestamente escribió esa expresión en su libro La Riqueza de las Naciones, enunciado que tiene la misma característica a la del Quijote de la Mancha; quien supuestamente le dijo a su fiel escudero “Sancho, dejad que los perros ladren, es señal de que cabalgamos”. Ya que ninguna de las dos frases aparece en sus respectivos textos, es decir, ni Adam Smith escribió de la existencia de “la mano invisible”, ni don Miguel de Cervantes escribió, en prisión, alguna frase sobre el ladrido y la cabalgata de sus principales personajes.

Notas Relacionadas

Se queda el IEC un año más sin presidencia

Hace 26 minutos

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 5 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 5 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 5 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 5 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 12 horas

Confirmado y amarrado