En lo dicho, el golpe que recibió Antonio Attolini no fue casualidad, todo apunta a que hubo cálculo. El diputado de la mascada pasó minutos antes por el bar donde estaba el jefe de Gabinete del Ayuntamiento, Ariel Martínez Mendoza. Lo vieron, lo ubicaron, lo siguieron, y justo cuando compraba un elote, vino el ataque.
El agresor lo hostigó primero por la espalda, lo insultó y después le soltó el puñetazo. Lo raro —o revelador— es que alguien ya estaba listo para grabar el momento, como si quisieran provocar una escena de escándalo, similar a la del secretario del Ayuntamiento, José Ganem, cuando se peleó y luego se hizo la víctima. Ganem, por cierto, fue el primero en salir a “lamentar” la agresión a Attolini.
Pero lo más cínico del caso es que el agresor escapó, según la versión oficial, “corriendo”… y ningún policía fue capaz de alcanzarlo. ¿De verdad? ¿Con tantas patrullas y cámaras? ¿Con tantos elementos en el perímetro del Coliseo? Si no fue montaje, entonces se trata de algo peor: ya cualquiera puede acechar, golpear y huir con total impunidad.
Vaya compromiso heredó Alfredo Flores Originales al asumir la dirección de la Policía de Torreón. De acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos del Estado, la corporación es la dependencia municipal con más denuncias, o quejas, por abuso de autoridad, uso excesivo de la fuerza, lesiones y cuanto atropello se imagine, por encima de cualquier otra dependencia municipal, incluso, de corporaciones policiales de otros municipios y del estado.
Mientras su antecesor, César Antonio Perales, se encuentra prófugo de la justicia, Flores Originales debe lidiar con la realidad, salir a flote y poner el pecho por excesos que se cometieron en el pasado.
No estaba muerto, ¿andaba de parranda? El senador Luis Fernando Salazar Fernández dio señales de vida y anticipó que este lunes por la mañana, desde su casa de gestión de la calle Escobedo, en el mero corazón de Torreón, dará un pronunciamiento sobre tema relevante… corrió la versión de que el legislador de Morena trae en manos una bomba que hará explotar justo frente al edificio donde todavía despacha como alcalde Román Alberto Cepeda González.
Otra versión es que, para evitar madruguete, anunciará su interés por la candidatura de Morena para la alcaldía de Torreón… ¡en 2027!
Y para que no digan que anda ausente de los asuntos de Torreón y de Coahuila, Luis Fernando subió a redes un mensaje, con todo y foto, de solidaridad para Antonio Attolini, por la agresión que sufrió la madrugada del viernes, y también se dejó ver en Acuña, desde donde anunció el funcionamiento de sus casas de gestoría en ese municipio fronterizo, además de Zaragoza y Jiménez.
Duda fastidiosa…
De que se va, se va. A estas alturas, ¿quién tiene mejores condiciones y oportunidad para el relevo? ¡Corren apuestas!
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