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Coahuila

¡Qué oso!

Por El Marqués

Hace 1 año

En las instalaciones de la CFE, Ricardo Mejía Berdeja armó el escándalo del día. Lo que debía ser una reunión técnica con funcionarios de la empresa para definir detalles de la próxima comparecencia de su directora general, Emilia Esther Calleja Alor, terminó convertido en un pleito de cantina.
Sin provocación mayor, el diputado del PT perdió el control y se lanzó contra su compañero Theodoros Kalionchiz, del PAN, a quien insultó y agredió físicamente luego de sentirse aludido por comentarios sobre sus vínculos con el empresario carbonero Antonio Flores Guerra.

Mejía no se contuvo y, en medio del arrebato, también insultó a la diputada coahuilense Verónica Martínez García, quien presenció atónita la escena. Sillas, gritos y empujones completaron el cuadro vergonzoso que dejó en claro que al petista le sobra temperamento y le falta política. ¡Qué oso!

Defiende al patrón

Ricardo Mejía Berdeja se rasga las vestiduras por los productores de carbón, pero su defensa tiene nombre y apellido. En la trifulca con el panista Teo Kalionchiz, aseguró defender a los pequeños productores, pero para nadie es secreto que su razón principal se llama Antonio Flores Guerra, diputado local, dueño de Minerales Don Chilo y carbonero consentido de la CFE en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, que ahora, con Claudia Sheinbaum, ya no tuvo cabida.

Mejía Berdeja argumenta que antes los contratos fueron para 70 empresas y ahora para 26, pero en la Carbonífera todo mundo sabe que no se trata de salvar a los productores, sino de sacar la garra por los intereses del patrón.

Peor el remedio, que la enfermedad

No es tan libre ni tan participativo el programa federal La Escuela es Nuestra, como lo aseguran en el gobierno federal. En el papel, los recursos se entregan directamente a los padres de familia para que decidan las mejoras en el plantel y qué empresa se hará cargo. Pero en la práctica, detrás del Comité Escolar de Administración Participativa hay directores, supervisores, dirigentes sindicales y hasta funcionarios que influyen sobre a quién darle la obra.

Las transferencias de la SEP, a cargo de Mario Delgado, van de 200 mil a 600 mil pesos, según la población escolar, y los constructores son alertados de cuándo y dónde se abrirá el programa. Algunos directores los contactan para que lleguen a tiempo a “presentar su proyecto” ante los comités de padres, que terminan cooptados.

La idea de eliminar intermediarios para combatir la corrupción salió peor, pues creó nuevos. El dinero baja directo, pero el control no lo tienen los padres de familia.

Voz y voto
Buena convocatoria la del Congreso del Estado, que preside Luz Elena Morales, junto con el Instituto Electoral de Coahuila y la Secretaría de las Mujeres, a cargo de Mayra Valdés. El encuentro por los 72 años del voto femenino reunió a tres figuras clave: Dulce María Sauri, Patricia Mercado y María Teresa Ortuño, quienes recordaron que la lucha por la igualdad no termina en las urnas ni con leyes, sino con decisiones cotidianas.
El foro fue en el auditorio de la Universidad La Salle y reunió a legisladores, regidores y funcionarias de distintos partidos.

Palabra de Mujer
Por cierto, a Patricia Mercado le tocó ir en desventaja a la elección presidencial de 2006, como candidata del Partido Alternativa Socialdemócrata. Su campaña, modesta y sin los reflectores de los grandes partidos, funcionó con menos de cinco millones de pesos, según integrantes de su equipo.

El lema —Palabra de Mujer— marcó diferencia en medio del ruido de los spots de Calderón, López Obrador, Madrazo y Roberto Campa. En los debates, Patricia los puso incómodos. Preguntaba con calma y respondía con datos. Más de uno se quedó sin réplica cuando habló de derechos laborales, equidad, de la violencia que ya se gestaba en el país y de los derechos de las mujeres. No ganó la elección, pero dejó sembrado el mensaje.

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