Coahuila
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Grupo Zócalo
Publicado el viernes, 24 de octubre del 2025 a las 04:20
Saltillo, Coah.-Mientras autoridades de Coahuila investigan la muerte del pequeño Anuel Esquivel Cruz, un niño de 6 años que perdió la vida de manera trágica cuando parte de una techumbre metálica en construcción se desplomó sobre él dentro de la primaria Cuauhtémoc, sus familiares le dieron ayer el último adiós.
En medio del dolor, su madre pronunció palabras que reflejan una fe inquebrantable y una tristeza insondable. “Nadie tiene la culpa, fue un accidente. Dios me lo prestó y Dios se lo llevó. Ya está con él, y le pido que me dé fuerza para tener paz en mi corazón”, dijo.
Dolorosa lección
La Unión Nacional de Padres de Familia en Coahuila lamentó los hechos: “Definitivamente es una lección muy dolorosa para todos, de la que tenemos que aprender y sentar un precedente de esta tragedia, que cobró la vida de un menor. No somos quiénes para encontrar culpables, pero lo que sí puedo decir es que hemos sido insistentes en que las obras que se realicen de la Escuela es Nuestra tengan la autorización del Instituto Coahuilense de la Infraestructura Física Educativa (Icifed) para que tengan planeación, acompañamiento y vigilancia”, señaló la coordinadora de Servicio Educativos en La Laguna, Flor Rentería.
En tanto, la FGE, Delegación Laguna I, informó sobre la detención de un presunto involucrado en los hechos que derivaron en la muerte de Anuel Esquivel, en el ejido San Miguel de San Pedro de las Colonias.
Carlos Rangel, titular de la dependencia, informó que derivado de las líneas de investigación, se responsabilizó a una persona, que está detenida por presunto homicidio culposo.
Puntualizó que no se trata de algún miembro del plantel educativo, descartando la probable responsabilidad de maestros y personal administrativo.
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Ya tendríamos que ver cuál es la participación de cada persona, en qué grado, para poder determinar cómo sus conductas pudieron haber derivado en este hecho tan lamentable”.
Urgen candados
Magaly Hernández, que encabeza la Comisión de Educación en el Congreso local, hizo un llamado a los servicios regionales de educación para monitorear y solicitar los permisos de las obras proyectadas y en curso en los planteles educativos.
Además exhortó a las autoridades a que no se olviden de los niños que presenciaron la tragedia en el plantel de San Pedro, para que se les otorgue acompañamiento sicológico.
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Me consternan muchas cosas: que no haya el permiso visible y que los maestros permitieran que estuvieran construyendo. Hoy en día los padres de familia hacen lo que desean en una escuela, me atrevo a decir que ellos tienen más el poder que nosotros”, dijo.
Como docente consideró que el programa La Escuela es Nuestra tiene una buena causa, sin embargo, otorga la responsabilidad de decisión a los padres de familia sobre las obras a desarrollar en las escuelas, sin tener conocimiento y sin importar las prioridades que se tengan en la institución educativa.
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Los padres de familia de la Escuela es Nuestra deciden el contratista, a quién darle acceso al programa y en qué se va invertir, ellos son los que hacen la decisión de todas esas cosas, no son los maestros, no son las autoridades educativas; el que tiene autoridad absoluta es el padre de familia”, indicó.
Pidió mayores candados para la realización de obras en escuelas, luego de señalar que la permanencia de los menores en el transcurso de la obra, provocó la tragedia en la escuela “Cuauhtémoc” de San Pedro, al haber material de construcción aun sin instalar.
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