EL CLIMA DE inseguridad que se vive en el país, explotó prácticamente con el artero asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez.
TRONÓ LA irritación a nivel nacional, con una serie de protestas de ciudadanos, estudiantes y representantes de los diversos sectores además de muchas organizaciones.
Y NO ES QUE todos las vidas que se han perdido en éste ambiente de violencia que pareciera haberse “normalizado”, sean menos que las de Manzo Rodríguez, sino que fue el único hombre como alcalde de un municipio de un estado donde la violencia se ha convertido en algo común, que alzó la voz, que enfrentó al crimen organizado y que pidió, suplicó e imploró incluso al gobierno federal…. a que atendieran la inseguridad y no sólo de su municipio o estado, sino de todo el país.
ESO le costó la vida en un hecho que ha generado múltiples cuestionamientos sobre la autoría intelectual de su muerte pero parece ser que las autoridades federales pretenden dejar pasar el caso… como uno más.
LAS COSAS se complican en este aspecto de seguridad, ya ello se agregan las protestas de los transportistas, de los campesinos, de los estudiantes, de la ciudadanía e incluso los duros señalamientos sobre la inseguridad, del gobierno de Estados Unidos… y eso ya es grave.
LAS COSAS pueden complicarse aún más y no debieran; urge una solución….
Y A NIVEL LOCAL, permítame decirle que las autoridades municipales están bastante ocupadas; independientemente de que el alcalde Carlos Jacobo Rodríguez instó a los gobernadores—más no al gobierno federal—a que asuman sus responsabilidades sobre la seguridad…. está trabajando para que los inspectores municipales atiendan las llamadas de los ciudadanos para que se actúe contra algunas personas o familias que tienen el sonido de sus aparatos musicales a alto volumen.
USTED sabe, las prioridades que incluyen también la clausura de quintas donde se realizan fiestas—desde hace años—y donde se venden bebidas embriagantes a menores de edad.
ESTO SUCEDE si no a diario, todos los fines de semanas…. pero además, se chambea actuar contra los conductores que manejan en estado de ebriedad.
BUENA labor, sin duda.
SÓLO EL PASADO fin de semana se infraccionó por esa razón a unos cien automovilistas; Cada uno tuvo que pagar entre seis mil y ocho mil pesos por su indebida conducta.
BUEN INGRESO.
O SEA que las acciones son bastantes buenas…. verdad?…. y ojalá y que den buenos resultados en lo que realmente se busca lograr; disminuir los accidentes.
LO MISMO está ocurriendo con los irresponsables motociclistas; Hay qué meter orden.
EL PROBLEMA en este tema es que definitivamente las autoridades de Vialidad o Tránsito, como les quiera llamar no han logrado avanzar.
O NO LES interesa o simple y sencillamente enfocan sus acciones a los conductores de vehículos… pero llama la atención que ante las elevadas estadísticas de percances de los llamados “caballos de acero” no hayan aplicado con responsabilidad acciones y estrategias con seriedad y responsabilidad….
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