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Excélsior
Publicado el lunes, 19 de enero del 2026 a las 19:16
Ciudad de México.– Un consorcio internacional de investigadores ha logrado un avance significativo para descifrar uno de los misterios médicos más urgentes de la década: por qué el cáncer colorrectal está afectando cada vez más a adultos menores de 50 años. El estudio, publicado en el European Journal of Human Genetics (diciembre de 2025), identifica cinco genes candidatos que podrían ser la pieza faltante en el rompecabezas genético de esta enfermedad.
Históricamente, los casos en jóvenes se atribuían a síndromes hereditarios conocidos, como el de Lynch. Sin embargo, existe un vacío genético del 35% que la ciencia no lograba explicar. Esta nueva investigación se enfocó precisamente en pacientes cuyos tumores no presentan los defectos hereditarios clásicos (tumores MMR-proficientes).
Utilizando una estrategia denominada “multi-ómica”, que integra datos del genoma y del comportamiento del ARN, el equipo identificó cinco genes con variantes raras que predisponen al desarrollo tumoral:
| Gen | Función biológica relacionada |
| ADCY4 y NOXO1 | Regulación del metabolismo y equilibrio celular del intestino. |
| CDHR2 y ARHGAP10 | Claves en la invasión tumoral (transición epitelio-mesenquimal). |
| EEF2K | Una quinasa que actúa como supresor de tumores. |
Para detectar estos genes, los científicos abandonaron los análisis poblacionales masivos y optaron por un enfoque “paciente por paciente”. Este método compara el tejido tumoral de un individuo directamente con su propio tejido sano. Esta precisión permitió hallar alteraciones genéticas que suelen pasar desapercibidas en estudios de grandes grupos, pero que son determinantes a nivel individual.
El estudio no solo apunta a la genética. Los investigadores detectaron señales de daño oxidativo y rastros de colibactina, una toxina producida por ciertas bacterias intestinales. Esto refuerza la teoría de que el cáncer de inicio temprano es el resultado de una interacción compleja entre la herencia y factores externos como la dieta y el microbioma.
La relevancia de este hallazgo coincide con una estadística alarmante: la incidencia de este cáncer en menores de 50 años crece entre un 2 y 4% anualmente.
– Riesgo generacional: Quienes nacieron en los años 90 tienen un riesgo hasta cuatro veces mayor de padecer la enfermedad que las generaciones previas.
– Proyección 2030: Se estima que en cuatro años, el 23% de los cánceres de recto se diagnosticarán en adultos jóvenes.
Este descubrimiento se suma a otros esfuerzos globales, como un reciente macroestudio en Nature Communications que identificó 222 genes de riesgo adicionales. En conjunto, estos hallazgos están obligando a la comunidad médica a replantear las edades de cribado y las estrategias de prevención para proteger a las nuevas generaciones.
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