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| Male Glezz, cantautora radicada en Piedras Negras desde hace casi dos décadas.

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Letras que salen del corazón

  Por Orquídea López Allec

Publicado el lunes, 16 de febrero del 2026 a las 03:44


Con una trayectoria desde los 13 años, la cantautora dice lo que una mujer calla

Piedras Negras, Coah.- Hay canciones que nacen del dolor, otras del amor… y algunas de la valentía de decir lo que antes se callaba. Male Glezz, es una cantautora que convirtió experiencias personales en canciones que conectan con el público y que sin seguir el camino tradicional de la industria, logró que una de sus letras llegara a millones de personas y cruzara fronteras.

“Yo empecé cantando desde los 13 años, en ese tiempo vivía en Veracruz, vengo de una familia de maestros que por cuestiones de trabajo nos movíamos por muchas partes de la República Mexicana”, relata la cantante y compositora Male Glezz.

“Fue a los 13 años que ya hacía palenques, ferias del pueblo, algo así más profesional desde entonces a la fecha, la música ni ella me ha dejado a mí, ni yo la dejo a ella”, destaca.

Por azares del destino y el trabajo de su papá y mamá, precisa que le tocó nacer en Morelia, Michoacán, pero al poco tiempo volvieron a Chihuahua, de donde sus progenitores son originarios.

“Siempre digo que soy de Chihuahua, porque la mayor parte de mi vida la viví en Chihuahua y ahora que tengo 19 años viviendo en Piedras Negras yo les digo que soy chihuanegrense”, dice con una sonrisa.

 

Raíces musicales y una voz propia

La música siempre estuvo presente en el entorno familiar de Male Glezz. Reuniones llenas de canciones, familiares dedicados a componer y producir, así como un ambiente creativo que impulsaron su desarrollo artístico.

Sin embargo, dentro de su núcleo cercano fue ella quien decidió dedicarse profesionalmente a la música.

“Tengo la verdad hermanos, sobrinos, hijos de mis hermanos mayores y todos hacen algo, componen, escriben, producen, hacen algo, entonces de ahí viene yo creo toda esa raíz musical”, apunta.

“Pero que de mi familia directa, de mis hermanos, la que se dedicó profesionalmente a esto fui yo”, añade.

 

Historias reales sin etiquetas

Sus composiciones, lejos de caer en etiquetas, reflejan historias reales. Y es que la compositora y cantante aclara que sus temas no son “canciones tóxicas”, sino relatos honestos sobre emociones y experiencias desde la perspectiva femenina.

Para ella, expresar lo que siente una mujer no debería ser motivo de juicio, sino un ejercicio legítimo de libertad creativa.

“Son canciones de despecho, no canciones tóxicas, un hombre me dijo: es que tu compones canciones tóxicas, pero no, el que tu digas lo que sientes como mujer, no te hace tóxica, ese es el problema con el que hemos luchado históricamente”, señala.

“¿Por qué cuando un hombre se queja, es una moción correcta, pero si lo hace una mujer es tóxica?”, cuestiona.

Subraya que no es nada contra los hombres, pues incluso, resalta que tiene a su lado a hombres maravillosos y extraordinarios seres humanos, como son su esposo y sus dos hijos.

En sus letras aparecen historias de desamor, amistad y resiliencia. Canciones como “Y ya pa’ qué”, “Amiga, date cuenta” o “Ya no” abordan temas cotidianos, desde relaciones fallidas, hasta la mirada hacia quienes viven situaciones de infidelidad desde un lugar pocas veces narrado: el de la tercera persona involucrada.

“Mis canciones son muy de historias que la mayoría me ha tocado vivirlas”, apunta.

“Porque todo mundo habla de la infidelidad desde un punto de vista o del infiel o de la esposa del infiel, pero nadie se pone en los zapatos de la tercera persona que también muchas de las veces si no en la mayoría es también la víctima”, indica.

 

De compositora independiente a las listas de Billboard

Uno de los momentos más significativos en su carrera llegó cuando la cantante Yuridia interpretó la canción “¿Y tú qué ganas?”, escrita por Male Glezz junto a su hijo el productor, compositor y cantante Oscar Calderón.

La canción llegó a manos del equipo de la artista justo cuando buscaba material para incursionar en el regional mexicano.

Contra todo pronóstico, la canción fue seleccionada entre temas de autores consolidados como Espinoza Paz o Eden Muñoz. El resultado superó las expectativas: la canción se posicionó en las listas de popularidad de Billboard durante varias semanas y ha acumulado casi 40 millones de reproducciones en plataformas digitales.

Es por ello que para Male, ver su obra proyectada en pantallas gigantes alrededor del mundo fue una experiencia emotiva.

“Fue estar en el lugar correcto en el momento correcto”, indica.

“Y para nuestra sorpresa, porque de verdad fue una gran sorpresa, fue la primera canción seleccionada, la primera canción en ser lanzada”, apunta.

Entre la música y la vida profesional

A diferencia de muchos artistas, Male Glezz ha mantenido una doble faceta. Además de cantar y componer, se desempeña como gerente de recursos humanos en la industria maquiladora, una labor que describe como demandante, pero profundamente gratificante.

Lejos de ver ambas áreas como opuestas, asegura que la música y su carrera profesional se complementan. Ha participado en teatro, jingles y distintos proyectos creativos, demostrando que el arte puede coexistir con una vida laboral intensa.

 

Nuevos proyectos

Tras recuperar los derechos de “¿Y tú qué ganas?”, la artista prepara una nueva versión con estilo balada norteña, más cercana a la idea original con la que fue concebida.

Además recientemente lanzó “Por siempre juntos”, una balada romántica que fue compuesta por uno de sus hermanos y que marca un giro temático hacia el amor y las ausencias.

 

La música como refugio y motor de vida

Hoy, con presencia activa en plataformas digitales y redes sociales, Male Glezz continúa construyendo una trayectoria basada en la autenticidad. Más allá del éxito comercial, asegura que la música ha sido su refugio emocional y una herramienta de conexión con quienes la rodean.

“Tengo todas las plataformas habidas y por haber y todas las redes sociales, estoy como Male Glezz”, comparte.

“La música ha sido mi alegría, mis consuelos, mis retos, mis metas, una forma de comunicación hermosa con mis hijos, créemelo que para mi la música incluso me ha salvado y ha salvado a la gente que amo”, asegura.

Y aunque reconoce que quizá hubiera querido dedicar aún más tiempo a la “artisteada”, se considera afortunada de poder equilibrar todas las áreas que ama.

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