Cómo se ve que ya llovió desde que el delegado de la Sociedad Nacional de Padres de Familia, Javier Castillo, llevó a sus hijos a la escuela…
Con eso de las peleas entre estudiantes, pide a los directivos escolares que refuercen la disciplina para evitar la violencia escolar…si ganas no les faltan..También dice que deben incluir a los padres en esa vigilancia de conductas estudiantiles…pero a los padres de los niños violentos no les gusta ir a la escuela de sus angelitos…
Obvio las escuelas tienen estrategia de seguridad, pero cuando aplican el reglamento, los primeros que se van como energúmenos en contra de la escuela, son los padres…
Y que ni se le ocurra expulsar a un alumno, porque lejos de que les metan rienda, los amparan y el chamaco regresa a las aulas empoderado…
Ahorita tienen a 5 maestros denunciados por padres, sin pruebas, sin evidencias, separados de sus cargos, porque a los “papis” algo no les gustó…
Los padres no ponen orden en casa, ni disciplina, no sanciones y ese hogareño proteccionismo, repercute en las escuelas con alumnos groseros, que no respetan al maestro…
Así es que no, don Javier Castillo, no falla la disciplina escolar, falla el trabajo de los padres y la mentada ley de inclusión que te dice que tienes que aceptar al alumno como él quiera…
Tremendo susto se llevó Javiercito…
Y hablando de los Castillo, pues Javier Junior, con eso de que le ha dado por andar en todas las cabalgatas de la región, se llevó tremendo susto cuando el penco se le desbocó en pavimento allá en Nadadores…
Aquello estuvo de película porque el caballo asustado agarró tremenda velocidad, que hasta el sombrero de Javi voló por los aires, por más que los campesinos intentaron detener al animal, parece que agarraba más vuelo y luego a los policías se les ocurrió prender torreta para que se detuvieran, qué puntadas dijera mi abuela, el caballo no entendía y el Javi, aunque quisiera, no podía porque iba agarrado con todo y el animal en loca carrera…
Como pudieron los conocedores, frenaron la carrera, y bajaron al ex candidato del PT sano y salvo y dicen los envidiosos que terminó la cabalgata como Dios le dio a entender pero sin caballo, sabrá Dios, ya ve cómo es la gente…
Y es que el caballo, el sombrero y las botas vaqueras merecen respeto, pero los políticos los utilizan como meras herramientas de campaña y pues ahí están las consecuencias…
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