Coahuila
Hace 5 meses
Ante la incertidumbre que sigue generando la postura comercial de Washington en la antesala de la revisión del T-MEC, México y Canadá han comenzado a fortalecer su relación política y económica de una manera mucho más cercana y coordinada. Ambos países saben que, en un entorno internacional cada vez más complicado, la integración regional es fundamental para mantener la competitividad de América del Norte.
Durante febrero de este año, una delegación canadiense encabezada por el ministro de Comercio Internacional de Canadá, Dominic LeBlanc, visitó México con el objetivo de reforzar la relación bilateral. En este encuentro participaron cerca de 400 líderes empresariales y representantes de 240 organizaciones, convirtiéndose en uno de los diálogos económicos más importantes entre ambos países en los últimos años.
De aquella reunión surgió el anuncio de un plan de acción bilateral enfocado en reducir obstáculos regulatorios, impulsar inversiones privadas y fortalecer las cadenas de suministro en sectores clave como minería, infraestructura, minerales críticos, farmacéutica, inteligencia artificial y nuevas tecnologías. La intención es clara: hacer de Norteamérica una región más fuerte, más integrada y mejor preparada para competir.
Ahora, durante los días 7 y 8 de mayo, se desarrolla un segundo acercamiento con la visita de la comitiva mexicana a Canadá. En Toronto ya se encuentran representantes de alrededor de 240 empresas mexicanas de la agroindustria, manufactura, farmacéutica, electromovilidad, educativas, entre otras, para sostener reuniones con empresarios y autoridades canadienses, en una misión encabezada por el Titular de la Secretaría de Economía en México.
Esta reunión no es casualidad. En la antesala de la revisión del T-MEC, la relación política y comercial entre México y Canadá vive un momento de mayor entendimiento. El primer ministro canadiense, Mark Carney, entiende perfectamente la importancia de la integración económica regional y la necesidad de fortalecer la relación entre las economías de Norteamérica.
Para Canadá resulta cada vez más importante fortalecer su integración con la región, no solamente por la cercanía geográfica, sino también por la necesidad de contar con cadenas de suministro más eficientes y seguras. México debe aprovechar esta coyuntura para seguir fortaleciendo su relación con Canadá y consolidar un comercio bilateral que se ha multiplicado doce veces en apenas tres décadas.
Los canadienses tienen claro que la fortaleza económica de Norteamérica dependerá, en gran medida, de la capacidad que tengan Canadá y México para trabajar de manera coordinada. Nuestras economías son altamente complementarias y la relación comercial entre ambos países permite hacer más eficiente la producción regional, atraer inversiones y fortalecer cadenas de valor en sectores estratégicos.
En un contexto internacional marcado por tensiones comerciales e incertidumbre económica, la cooperación entre México y Canadá ya no es solamente una buena opción; empieza a convertirse en una necesidad estratégica para el futuro económico de toda región de Norteamérica.
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