Nacional

Publicado el domingo, 10 de mayo del 2026 a las 03:33
Ciudad de México.- Narcopolítica, violencia, freno económico e investigaciones contra políticos que no le eran afines, es el legado del Gobernador con licencia, que deja a Sinaloa en su peor momento en décadas. Desde su militancia en el Partido Comunista, hace 50 años, hasta su caída política, por las acusaciones de EU por nexos con el narco, el Gobernador con licencia transitó por el poder con pragmatismo y tintes autoritarios.
Nunca imaginó Rubén Rocha Moya que pasaría a la historia como personero de uno de los momentos más oprobiosos de la vida política de Sinaloa y México de finales del siglo 20 y principios del siglo 21, considera Guillermo Ibarra Escobar, economista, profesor de la UAS e investigador emérito del SNII. La impronta de narcogobierno quedará atada a su gestión de Gobernador por verse obligado el 1 de mayo de 2026 a pedir permiso del cargo (que quizá sea definitivo), a raíz de la solicitud de detención con propósito de extradición del 28 de abril que envió al Gobierno mexicano la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York a través del Departamento de Estado.
Conozco a Rubén Rocha desde hace medio siglo -dice al autor del texto-, militamos juntos en el Partido Comunista Mexicano y en un tiempo trabajé con él a mediados de los 90, cuando fue rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y con el tiempo tuvimos contactos esporádicos que pueden calificarse de lazos amistosos, pero no tuvimos coincidencia política. Incluso trabajamos como asesores del Gobernador Jesús Aguilar Padilla (2005-2010).
Nacido en Badiraguato, en 1949, con 76 años en la actualidad, Rocha epitomiza una trayectoria política desde muy abajo de la escala social hasta la mayor responsabilidad política de Sinaloa, producto de una voluntad de poder muy empeñosa y verse favorecido por la fortuna, pues no estamos ante un hombre de proyectos sociales, sino ante un buscador de poder por el poder mismo.
De su paso por la izquierda retomó en la Gubernatura su estilo golpeador, pues recién ungido se deshizo de su principal aliado, el exrector de la UAS y líder del Partido Sinaloense, que fue su secretario de Salud, además cooptó a los funcionarios administrativos y electos de ese partido. Acto seguido logró que el Congreso local desaforara a los tres principales presidentes municipales que le habían disputado la candidatura de Morena a Gobernador: Luis Guillermo “El Químico” Benítez, de Mazatlán; Jesús Estrada Ferreiro, de Culiacán, y Gerardo Vargas Landeros, de Ahome, alterando con ello los arreglos que esos personajes tenían con el “bajo mundo”.
De sus enseñanzas en el actuar en las estructuras de poder vertical del priismo y Morena, practicó la férrea disciplina al jefe superior, en su caso a AMLO y luego a Claudia Sheinbaum. Y exigía lo mismo con sus subordinados.
Su “pecado original” como Gobernador inició desde su campaña paralela a la de AMLO, quien estaba convencido que para ganar la Presidencia de la República en el tercer intento (también era el tercero de Rocha) necesitaba dinero y se propuso conseguirlo donde lo hubiera, y lo sacó concertando alianzas con grupos no convencionales para financiar a Morena: huachicoleros, cárteles y el gran capital. Rocha fue un alfil de AMLO y, según la información de autoridades estadunidenses y revelaciones de investigaciones periodísticas, fue el operador de su alianza con el cártel de Sinaloacon todas las consecuencias que de ello emanan: la exigencia de participar en el Gobierno, negocios turbios, tener cobertura policiaca para sus operaciones e impunidad. Bajo la estrategia de “abrazos, no balazos”, la narcopolítica se naturalizó en varios estados, Sinaloa entre ellos. Pero tanto va el cántaro al agua, que se rompe.
El jueves 25 de julio de 2024, en la Finca San Julián del fraccionamiento campestre Huertos del Pedregal, en Culiacán, Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” Guzmán, y agentes de la DEA, secuestraron a Ismael “El Mayo” Zambada y lo llevaron al aeropuerto de Santa Teresa, cerca de El Paso, Texas, de donde fue remitido para ser juzgado al Distrito Este de Nueva York (Brooklyn). En el lugar del secuestro fue asesinado, entre otros, Héctor Melesio Cuén. La Fiscalía estatal pretendió encubrir el crimen como si hubiese sido un asalto letal, pero pronto, por una carta pública de Zambada, del 10 de agosto de 2024, se supo que fue un “montaje”. Rocha fue inculpado por el capo, que se llamó estafado y reveló que se le citó a esa reunión con el señuelo de que estaría Rocha para tratar el conflicto de la UAS, donde el capo tenía mando bajo la sombra. Tanto Cuén como el Mayo cayeron redonditos en la trampa que les tendieron, quizá con la anuencia de la Presidencia de la República.

Ante el escándalo, Rocha argumentó que había viajado ese día a EU, pero nunca lo comprobó fehacientemente. La Fiscalía General de la República atrajo el expediente, sin abrirle carpeta de investigación a Rocha. A partir de ese affaire, se desató una guerra sangrienta entre Los Chapitos y el hijo del Mayo Zambada, intensificándose la violencia en el estado.
A medida de que la violencia se recrudecía, los medios nacionales e internacionales pusieron el ojo en Rocha; se especulaba con su posible renuncia, pero pudo continuar en el cargo gracias al control corporativo que fue logrando Morena en más de siete años de Gobierno y “engallado” intentó dejar como sucesor a su pariente Enrique Inzunza o a su ahijado Juan de Dios Gámez que están en la lista para ser extraditados.
Los operadores de las alianzas de Morena con el narco gozaron de impunidad hasta que llegó Donald Trump en su segundo mandato como Presidente de Estados Unidos en enero de 2025 y los “mandó a parar”. Declaró a los cárteles como grupos terroristas y a sus aliados como objetivo de la justicia estadunidense. Desde ese momento, la suerte de Rocha estaba echada, tarde o temprano irían tras él, lo que ocurrió el 28 de abril de 2026, que lo obligó a separarse del cargo, al igual que Juan de Dios Gámez, Alcalde de Culiacán.
Es probable que en 2027 Morena gane la Gubernatura, mayoría en el Congreso y en los principales municipios, pues la oposición está diezmada, pero otros grupos y liderazgos del bloque en el poder relevarán irremediablemente al rochismoque quedará con una marca de fracaso y corrupción. Rocha deja a un Sinaloa peor de como lo recibió. Su infortunio será una delicia para los historiadores tradicionales que gustan de relatos anecdóticos de escándalos y tragedias de los personajes famosos. Pasará a los anales de la historia local como uno de los tres Gobernadores que no terminaron su gestión desde la segunda posguerra.

Conspirar con el cártel de Sinaloa.
Lavado de dinero, tráfico de drogas y uso de armas.
Tuvo encuentros con narcos, antes y después de su elección.
Protegió las operaciones del cártel.
Se reunió en 2021 con Los Chapitos.
Recibió apoyo para intimidar a candidatos.
El cártel robó boletas electorales en junio de 2021.
Entregó al cártel el control de la Policía Estatal.
26 de abril LA Times revela que EU va contra narcofuncionarios mexicanos. Afirma que a Rocha le retiraron la Visa.
27 de abril Sheinbaum dice que no desea entablar un conflicto con EU.
29 de abril El Gobierno de EU difunde públicamente la solicitud de captura y extradición de Rocha Moya.

Una casa propiedad del Gobernador con licencia, Rubén Rocha, en la que vivió cuando fue rector de la UAS, y donde crecieron sus hijos, fue atacada a balazos. El hecho ocurrió la mañana de ayer en la calle Lago de Cuitzeo, en la colonia Las Quintas, en Culiacán, Sinaloa. La vivienda es propiedad del morenista, pero estaba deshabitada desde hace más de 10 años.
“La #SSPSinaloa informa que este 9 de mayo de 2026 a las 10:12 AM, se reportaron al C4i detonaciones de arma de fuego contra una vivienda ubicada en la colonia Las Quintas, hecho que fue confirmado por las autoridades que atendieron de inmediato dicho reporte. “Respecto a los hechos ocurridos en el citado domicilio, es importante informar que la vivienda atacada se encuentra deshabitada desde hace más de 10 años por el Gobernador con licencia, el doctor Rubén Rocha Moya. Asimismo no se registraron personas heridas”.

El ataque ocurre apenas ocho días después de que Rocha Moya solicitó licencia para separarse del cargo, el pasado 1 de mayo, luego de que autoridades estadounidenses difundieran una acusación en su contra y contra nueve funcionarios y ex funcionarios de Sinaloa por supuestos nexos con la facción de Los Chapitos, del cártel de Sinaloa. En la residencia vivió Rocha Moya en la época en la que fungió como rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa. La fachada del inmueble, puertas y ventanas recibieron decenas de impactos de bala. La ofensiva contra la vivienda se registra además en un contexto de violencia persistente en Culiacán y otros municipios sinaloenses, donde fuerzas federales mantienen operativos especiales y un despliegue récord de militares ante las disputas internas del crimen organizado y el uso creciente de armamento y drones por parte de delincuentes.
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