Saltillo

Publicado el domingo, 24 de mayo del 2026 a las 03:15
Saltillo, Coah.- Los archivos históricos de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila dan testimonio de la apertura de su internado en 1909. Su organización estuvo a cargo de don Andrés Osuna, entonces director de la institución, ante la creciente llegada de jóvenes foráneas, procedentes tanto del estado como de otras regiones del país. En un gesto significativo, Venustiano Carranza facilitó una residencia céntrica, amplia y funcional para albergarlo. En 1916, el internado se trasladó a su ubicación definitiva, en la calle Xicoténcatl sur.
El internado funcionó con un modelo de inspiración inglesa, adaptado a la idiosincrasia nacional. Su estructura administrativa era de carácter vertical: una directora encabezaba la organización, apoyada por una administradora, una ecónoma, prefectas, cocineras, personal de limpieza y un velador. El área sicosocial y médica estaba atendida por una sicóloga, una nutrióloga y una médica. La planta arquitectónica comprendía dormitorios, cocina, comedor, baños, recibidor, lavandería, sala de estudio, sala de cómputo, jardines, patio y un vivero en la parte posterior del predio.

La ecónoma fungía como responsable de abastecimiento: realizaba la compra de víveres y productos de limpieza, y rendía un informe mensual a la administradora sobre el uso de los recursos. Las prefectas –generalmente profesoras– apoyaban a las alumnas en sus tareas académicas y supervisaban la disciplina. Realizaban pase de lista dos veces al día: a las 7:15 horas y a las 22:00, antes del descanso nocturno.
La directora era designada por un consejo técnico integrado por subdirectores, el administrador y el director de la Normal. Presentaba informes periódicos sobre el funcionamiento del internado y tenía tres responsabilidades fundamentales: garantizar el cumplimiento de funciones del personal, mantener la calidad del servicio de hospedaje y procurar el bienestar de las alumnas.

Para permanecer en el internado, las estudiantes debían mantener un promedio mínimo de 80 y ser foráneas inscritas en la Normal. A partir de 2004 se estableció como requisito que el personal directivo y las prefectas contaran con formación docente. Asimismo, se formalizaron funciones mediante manuales administrativos, lo que mejoró los procesos de evaluación y auditoría por parte de instancias gubernamentales.
La mayoría de las alumnas provenía de localidades del norte de Coahuila, lo que les permitía visitar a sus familias los fines de semana. En su mayoría, pertenecían a hogares asalariados, aunque también había casos de economía informal, como pequeños productores o comerciantes ambulantes. La cuota mensual era de 800 pesos (vigente en 2004), la cual podía ser condonada tras un estudio socioeconómico que acreditara bajos recursos.

La distribución de las alumnas en los dormitorios se realizaba por grado académico. Las estudiantes de cuarto año ocupaban la planta alta, en un espacio amplio con literas dobles, mientras que los demás grados se alojaban en habitaciones de la planta baja, con un mínimo de cuatro alumnas por cuarto. Cada dormitorio contaba con armarios individuales, y los servicios sanitarios se ubicaban en áreas comunes, externas a las habitaciones. Las estudiantes eran responsables del lavado de su uniforme y ropa de cama en la lavandería del internado.

La alimentación en el internado estaba supervisada por una nutrióloga, responsable de mantener el equilibrio entre proteínas, grasas, azúcares y verduras en la preparación de los alimentos que se servían diariamente en el comedor. Para ello, se apoyaba en una programación mensual de menús.
El desayuno se ofrecía a las 7:00 horas e incluía lácteos, huevos, café y frijoles. La comida, servida a las 14:30, constaba de tres tiempos: consomé, arroz o pasta y un guisado, generalmente de pollo o res. Por la noche, a las 20:00 horas, se ofrecía la cena o merienda, que podía consistir en la repetición de algún platillo del día, preparado de manera distinta y acompañado de leche o café.

No se sabe con certeza. Su clausura ocurrió entre 2013 y 2017, y hasta la fecha no existe un comunicado oficial que haya informado de manera clara su desaparición. Fue la prensa local la que dio cuenta del hecho. Este silencio institucional no resulta menor. En un contexto donde la gestión de los bienes y servicios públicos en Coahuila ha sido frecuentemente cuestionada por su falta de transparencia, el cierre del internado parece inscribirse en esa misma lógica. Ante la ausencia de información oficial, han surgido diversas hipótesis:
• Por la baja demanda de alumnas
A diferencia de un establecimiento comercial, el internado de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila nunca se concibió como un negocio orientado a generar ganancias. Se trató siempre de una institución pública, subsidiada durante más de un siglo por el Gobierno del Estado de Coahuila, con el propósito de brindar alojamiento y formación integral a jóvenes foráneas que deseaban cursar la carrera magisterial. z Aunque el apoyo gubernamental se mantuvo independientemente de las fluctuaciones en la demanda, esta disminuyó de manera notable con el paso del tiempo. Mientras que en la década de los 70 el internado albergaba alrededor de 130 internas, para la primera década del 2000 la cifra había descendido a cerca de 90 alumnas.
• Por el recorte presupuestal a la Sedu
Otra explicación apunta a los recortes en el gasto público derivados del peso de la deuda estatal. Las limitaciones financieras habrían impactado a diversas instituciones educativas.
Las anécdotas de las alumnas del internado siguen vivas en la memoria de varias generaciones. Dos o tres veces al año, un grupo de muchachas recibía el ansiado permiso de asistir a los famosos bailes rancheros en el Patio Español de la Sociedad Manuel Acuña, en la calle Morelos. Formadas en ordenada fila, vestidas impecablemente y custodiadas por una o dos prefectas de mirada severa, recorrían el trayecto desde el internado hasta el salón. Para muchas, aquellos bailes bajo las luminarias eran el único respiro de alegría y coqueteo permitido en una formación que priorizaba la disciplina, el estudio y la vocación docente.
Notas Relacionadas
Hace 12 horas
Hace 19 horas
Hace 22 horas
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia