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Publicado el miércoles, 24 de junio del 2026 a las 15:13
Ciudad de México.- Lo que comenzó como una amarga estafa que dejó a un abuelo de 90 años y a su nieta fuera del Estadio Akron en Guadalajara, se transformó en una ola de solidaridad que culminará con el cumplimiento de un sueño: ver a la Selección Mexicana en el Mundial.
La historia de José “Chico” Méndez, un aficionado de toda la vida, dio un giro inesperado cuando, tras la difusión del caso, una cadena de apoyo entre empresas, medios y ciudadanos hizo posible lo imposible.
“ Nunca imaginé que después de tanta tristeza, iba a recibir tanto cariño. Ahora sí, voy a ver a México jugar”, declaró don José, visiblemente emocionado.
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El pasado 18 de junio, don José y su nieta Paola Hernández llegaron al Estadio Akron con boletos que habían adquirido por una vía no oficial. Al intentar ingresar, descubrieron que los boletos eran falsos, lo que les impidió presenciar el partido de la Selección Mexicana. La frustración y la impotencia se apoderaron de ellos, pero Paola decidió hacer pública la denuncia a través de redes sociales y medios locales.
Según datos proporcionados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), durante los primeros días del Mundial se registraron más de 200 quejas relacionadas con la reventa y falsificación de boletos en las sedes mexicanas.
La historia de don José rápidamente se viralizó. Una aerolínea nacional, que prefirió mantener su nombre en reserva, se contactó con Paola y les ofreció boletos de avión para el próximo partido de México, programado para el 30 de junio. Además, un grupo de aficionados y empresarios locales donaron entradas oficiales y hospedaje para que ambos pudieran vivir la experiencia completa.
“ Fue increíble. En cuestión de horas, recibimos llamadas de personas que querían ayudar. Una empresa nos ofreció los boletos y otra el transporte. Todo se dio de manera muy rápida”, relató Paola Hernández.
Don José “Chico” Méndez, quien ha sido seguidor de la Selección Mexicana desde la década de 1950, nunca había tenido la oportunidad de asistir a un partido mundialista. Su nieta, quien lo acompañó en la odisea, destacó que el apoyo recibido no solo les devolvió la esperanza, sino que también demostró la generosidad de la gente.
“ Mi abuelo siempre decía que algún día vería a México en un Mundial. Gracias a todos los que hicieron posible esto, su sueño se hará realidad”, expresó Paola.
El viaje incluye vuelos, alojamiento y entradas para el partido que se disputará en el Estadio BBVA de Monterrey. Don José y Paola partirán el 29 de junio, un día antes del encuentro, y regresarán el 1 de julio.
El caso ha puesto en evidencia los riesgos de la compra de boletos en mercados informales. La FIFA y la Federación Mexicana de Fútbol han reiterado que la única vía segura para adquirir entradas es a través de los canales oficiales. Sin embargo, la historia de don José también resalta cómo la solidaridad puede transformar una experiencia negativa en un recuerdo imborrable.
Para don José, el viaje representa mucho más que un partido: es la culminación de una vida de pasión por el fútbol y la prueba de que, incluso en los momentos más oscuros, la bondad humana puede brillar.
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