El nombre de las islas Malvinas de la Patagonia Argentina, nace del francés “Iles Malouines” que deriva de Saint-Malo ciudad francesa, cuando estos habían sido los primeros colonos de estas islas, que posteriormente reclamo España cuando dominaba toda el área del Río de la Plata (lo que hoy es Argentina) y se les fueron concedidas. Ya en 1810, que nace la Argentina como nación —igual que México— independizándose de los españoles, las islas pasaron a formar parte de la nación Argentina.
Veinte años después, en 1831, el gobernador de la isla tuvo problemas con pescadores de ballenas norteamericanos, porque les pedía un permiso y les incautó barcos, como respuesta, la Marina de Estados Unidos destruyó las fuerzas militares argentinas y dejó a las islas vulnerables y desarmadas. Fue en 1833 cuando el Reino Unido aprovechó esto, e invadió las islas y las tomaron a la mala.
En 1982, Argentina se propuso a retomar las islas, realmente, esas islas nunca habían sido una prioridad para ese país, pero la iniciativa surgió cuando el general Leopoldo Galtieri, militar en turno en el poder, quien tenía ya muchas protestas, y la dictadura militar se veía en peligro por el descontento social, aunado a una situación económica precaria. Pensaron que reviviendo ese icono nacional “Las Malvinas son Argentinas” unirían al país, y se consolidaría como gobernante. Al perder la guerra, Galtieri tuvo que renunciar.
Como siempre se sabe en la historia, hubo fallos de cálculo garrafales de Galtieri, quien asumió que Estados Unidos no se iba a meter, que Inglaterra iba a responder diplomáticamente, no con fuego; y cuando lo hizo no estaban preparados. Y aventuró a su país, del grupo tercermundista, a enfrentarse a la potencia británica quien en 72 días recuperó la isla, y dejó muy mal parado al régimen argentino. Lo positivo de la humillación, fue que esta contribuyó para que los militares se salieran de la presidencia, y en 1983 tuvieron sus primeras elecciones democráticas, mismas que se mantienen en la actualidad.
El saldo de la guerra fue de 649 combatientes argentinos muertos contra 255 británicos, 4 buques mayores argentinos hundidos contra 6 británicos, 100 aeronaves derribadas argentinas contra 34 británicas. Hay que decirlo, especialistas militares aseguran que el escenario pintaba fuera peor, esas bajas al imperio británico por una armada tan desigual muestran que hubo mucho coraje del bando argentino, vaya que derribar 6 buques, 34 aviones, y 255 soldados británicos no es cualquier cosa. Documentales actuales dan testimonio a exmilitares ingleses que argumentan se sorprendieron por la férrea resistencia Argentina.
La guerra desde luego no era sostenible ni económica ni militarmente hablando, para Argentina significó perder media flotilla aérea para Inglaterra una fracción de su ejército. “Solo a un bruto, desconectado de la realidad, se le ocurriría enfrentarse a un rival tan superior, y de esa forma”. Entre esta frase y otras, salieron en un conocido informe militar histórico llamado Informe Rattenbach, elaborado después de la guerra por una comisión especial, concluyó que la guerra de las Malvinas fue una aventura militar suicida, incompetente, irresponsable y carente de toda lógica estratégica.
La Comisión Rattenbach determinó que Galtieri y su Junta Militar actuaron con una “imprevisión imperdonable”. Señaló que enviar a soldados jóvenes, sin el equipamiento adecuado, sin un plan logístico de reabastecimiento y desafiando a una potencia nuclear aliada de los Estados Unidos, fue un acto de soberbia y torpeza profesional extrema. Por ello, el propio tribunal militar recomendó la pena de muerte para los jefes (aunque luego fueron condenados a prisión).
El tema de recordar la guerra de las Malvinas estalló estos días con el 2 a 1 de Argentina contra Inglaterra en la semifinal de la copa del mundo 2026. Es una espina muy onda que el pueblo argentino tiene contra los ingleses, quienes siguen gobernando la isla a unos pocos kilómetros de su país.
Y esta venganza “el karma” inicio con el también 2 a 1 de Maradona y su “mano de Dios” que les dio la victoria contra Inglaterra en el mundial de Mexico 1986.
Tanto para Inglaterra como para Argentina, el futbol es una pasión desorbitante en sus países, son las aficiones más fanáticas y conocidas en el mundo. Para ambos países lo que pase con sus selecciones “vaya que les importa”, como también a nosotros en México; pero según cuentan, allá más para ellos es la vida.
Está muy raro todo. Porque si fue justo que le ganara Argentina a Inglaterra, justicia divina será en el contexto de la guerra de las Malvinas y el dolor que le produjo al pueblo argentino. Pero también hoy en este mundial se le acusa a Argentina de tramposa en el juego, como la mano de Dios si lo fue, hoy ya es plenamente reconocido.
La pregunta es ¿De qué lado debe estar el Karma? ¿A quien debemos apoyar en México para esta gran final entre Argentina y España? Apoyar a Argentina, porque es nuestro representante de América, aunque algunos argentinos —no todos— no se han portado muy bien con los mexicanos últimamente. Por otro lado, España es nuestra madre patria y tenemos un vínculo innegable, aunque históricamente tampoco se hayan portado muy bien con los mexicanos.
Y usted mi querido lector ¿A cuál le va? ¡Que gane el mejor!
@CesarDavilaQuin
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