Saltillo

Publicado el viernes, 21 de agosto del 2026 a las 04:01
Saltillo.- Adultos mayores con problemas de salud, choferes de aplicación sin poder trabajar, familias enteras preocupadas por sus parientes: miles de usuarios están incomunicados por no registrar sus teléfonos.
Cifras nacionales indican que, al primer corte de este proceso obligatorio que busca evitar las extorsiones telefónicas, van 6.3 millones de líneas suspendidas correspondientes a los números terminados en cero.
Y van los demás: el siguiente dígito es el 1 y se vence el 31 de agosto.

Pero no lo creíamos, dice la señora María Santa, quien comprobó la realidad con la suspensión.
“ Vengo a registrar mi número, lo que pasa es que yo no lo había registrado porque decía ‘será puro cuento o una broma’, pero no: le quería poner saldo y no entraba y no entraba, insistí y sí le puse 200 pesos, pero pues no jala”, expresa, “le puse saldo y no sé si ese saldo lo conserve o se vaya a desaparecer”.
“ Nosotros tuvimos la culpa por haber confiado”, reconoce.
Los Centros de Atención a Clientes Telcel están colapsados: las filas son interminables y el sistema no responde; hay quienes tienen más de 4 horas formados y no les dan solución, como al señor Manuel Briones.

“ Venía a que me activaran el celular, pero no se pudo, porque no tengo la huella en Telcel, que está fallándoles y tengo aquí desde la mañana”, comenta, “lo voy a intentar en la casa y si no, pues venir de vuelta”.
Y es que, aunque reparten un folleto para registrar la línea desde su hogar, es imposible, por eso Karen Cervantes tuvo que venir con su hijo a formarse, un pequeño con necesidades especiales.
“ No tenemos línea y la necesitamos, mi niño es especial, andamos de arriba para abajo, no tolera las filas, está medicado, tenemos que formarnos por la necesidad del servicio”, expresa, “la verdad no creo poder esperar mucho, por él, hasta que empiece en crisis, pero yo creo que no nos vamos a esperar”.
“ Nosotros todo el tiempo estamos con terapias, asistencias médicas, imagínense, por eso venimos, porque es una necesidad”.

La señora Alicia Ibarra, de 69 años, tiene cuatro días sin poder llamar ni recibir llamadas; está enferma, y está segura de que sus familiares, su hijo de Guadalajara, están preocupados.
“ Estamos esperando en el sol y yo soy de la tercera edad, no sé por qué hicieron todo este movimiento, si nosotros usamos el teléfono nada más para lo indispensable, no para otra cosa”, se lamenta, “no es justo, me duele la pierna, la rodilla y yo soy de la tercera edad, no se vale”.
“ Me hablan mis hermanos de fuera y mis hijos para ver cómo estoy, cómo voy, porque a mí me sube la presión, y con el solazo más”.
La espera se hace eterna, y lo peor, es que avanzar no garantiza resolver el problema, como denuncia Juan Manuel Tello.

“ Vine a registrar mi línea telefónica, el problema es que no hay sistema, te dan un número de ficha, pasas y te dicen que no hay sistema, que tienen así desde las 8 de la noche de ayer hasta hoy”, asegura.
Molesto, el señor Juan Manuel afirma que deberían dar una solución, sobre todo a las personas que, como él, dependen de la línea telefónica para trabajar en aplicaciones.
“ Estoy perdiendo, voy a tener que darme de baja en DIDI y ya no voy a poder trabajar, porque no tengo otra manera”, comenta, “tengo aquí desde las 8 de la mañana, ya van a ser las dos de la tarde, ya perdí, y sigo perdiendo, otro día perdido junto con el día de ayer, y si mañana no me registran, va a ser igual”.
Andy Morales tiene dos días sin celular, y ni idea de cuándo podrá reestablecer su servicio.

“ No, aún no, es que hay mucha fila y desde las once estoy aquí; ahorita están en el turno 101 y yo soy el 186”, asegura, “está bien, pero creo que pudo haberse hecho mejor, y a la gente le diría que registren su línea de una vez”.
El señor Filiberto Ramírez también tiene que esperar mucho tiempo en la fila, pero lo bueno es que lo toma con humor.
“ Me dicen que tengo que esperarme 3 horas, de tres a cuatro horas: me tocó el número 177 y van el 115”, expresa.
“ Ya me la cortaron, ¿qué me dice mi familia?, pues nada, ¿qué me pueden decir si no se pueden comunicar conmigo?”, dice entre risas.
Notas Relacionadas
Hace 13 minutos
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 11 horas
Hace 15 horas
Hace 17 horas
Hace 18 horas
Hace 19 horas
Hace 20 horas
Hace 20 horas