Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Murió de amorsssss… al dinero… Liguilla, ¡aún sin invitados!; buscan un boleto Hace campaña Líder Nacional Magisterial Licita municipio asfalto por 6 millones de pesos ¡Vania y Maya ponen a Saltillo en el mapa!, su primera incursión internacional

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Ocurrencias a la orden: El Poder Legislativo convertido en restaurante

Por José Roberto Muñoz Franco

Hace 1 mes

En México son bien sabidas las historias que había respecto a la sumisión de las instituciones y poderes autónomos frente a la voluntad del presidente en turno. La era de “los cocodrilos sí vuelan, pero bajito”, parecía haber terminado en nuestro país hasta que llegó Morena al poder, pues desde ese momento, la orden que se da todos los días al aparato del régimen es simplemente obedecer lo que diga el titular del ejecutivo.

Es así, que uno por uno los organismos autónomos que tenían como mandato servir como contrapeso al poder presidencial fueron desaparecidos, cooptados o simplemente transformados en “oficialía de partes” para la presidencia de la república. Ejemplos sobran y bastan: el INE, el INAI, la CRE, la CNDH, la COFECE, entre otros. Y uno de los casos más lamentables, es el del Poder Legislativo.

La Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores pasaron de ser el máximo recinto de discusión legislativa en el país para convertirse en un órgano desconcentrado más de la administración pública federal con el régimen. Desde que el pueblo sabio decidió darle a Morena la mayoría legislativa en 2018, además de la presidencia de México, ya no hubo vuelta atrás.

Fue en ese momento que, junto con una sociedad apática, el régimen logró lo que ni Díaz Ordaz ni López Portillo pudieron imaginar en sus sueños más guajiros: convirtieron al Congreso de la Unión en un restaurante. Y no me refiero al restaurante Los Cristales de la Cámara de Diputados, sino que convirtieron a uno de los pilares democráticos más importantes de la república en un lugar donde se reciben ocurrencias a la orden.

Y una de las más recientes fue la ocurrencia de Claudia Sheinbaum de limitar, aún más, las libertades de los mexicanos con su iniciativa de prohibir la postulación de candidatos a la presidencia, gubernaturas o la jefatura de gobierno de la Ciudad de México a ciudadanos que tengan doble nacionalidad.

Cabe destacar que el Congreso de la Unión convertido en restaurante, procesó rápidamente la orden presidencial, y aprobaron de la manera más sumisa posible las improvisaciones presidenciales, que por cierto, este círculo vicioso de órdenes dictadas desde la conferencia mañanera y procesadas por todo el aparato del régimen lleva 8 años.

Al mismo tiempo, son 8 años donde los temas verdaderamente importantes se han puesto en la “congeladora” legislativa, tales como la rendición de cuentas con respecto de la cobertura y abasto de medicamentos, el estado actual de la seguridad en el país (no las gráficas manipuladas ni números alegres que hacen con la vida de las y los mexicanos), la explicación de por qué por primera vez en 100 años se redujo la cobertura educativa en nuestro país, y una larga lista de pendientes de los cuales no vamos a obtener una respuesta real hasta que el régimen se vaya.

¿Volveremos alguna vez a los tiempos donde el Poder Legislativo no era un restaurante? Yo no lo creo, pero que cada quien saque sus propias conclusiones.

 

Notas Relacionadas

Hace campaña Líder Nacional Magisterial

Hace 2 minutos

Daniel Hernández Isáis –I parte-

Hace 40 minutos

Día de Muertos, entre recuerdos, tradiciones y respeto

Hace 41 minutos

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 2 minutos

Hace campaña Líder Nacional Magisterial

Hace 40 minutos

Daniel Hernández Isáis –I parte-

Hace 41 minutos

Día de Muertos, entre recuerdos, tradiciones y respeto