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Publicado el jueves, 1 de octubre del 2026 a las 16:03
Guadalajara.- La nostalgia por la casa que vio crecer a generaciones de Rojinegros se mezcla con la ilusión de estrenar un inmueble propio.
El Atlas está por cerrar un capítulo de más de seis décadas en el Estadio Jalisco.
La nostalgia por la casa que vio crecer a generaciones de Rojinegros se mezcla con la ilusión de estrenar un inmueble propio, moderno y acorde con los nuevos tiempos.
El Jalisco fue inaugurado por el Atlas en 1960 y desde entonces ha sido escenario de triunfos, derrotas, Clásicos y noches inolvidables. Ahora, con la construcción de una nueva casa a cargo de Grupo PRODI, el club se prepara para comenzar una nueva historia.
La mudanza genera sentimientos encontrados. Para Roberto Masciarelli, quien jugó en Atlas en la década de los 80, el hecho es un sinónimo de alegría por la nueva madriguera.
“Me da mucho gusto principalmente porque todo mundo estaba esperando un cambio así en el Atlas. En mi época, el Atlas era un equipo siempre tenía problemas económicos, tuvo momentos de vacas muy flacas, y después vinieron inversionistas como Chavo Ibarra y todos ellos le dieron un plus con los clubes (Colomos, Chapalita y Atlas Country Club), y ahora que venga José Miguel Bejos que venga a invertir de esta manera nos pone muy contentos.
“Me da gusto por la inversión, porque están haciendo bien las cosas, porque Atlas tiene mucha afición, aunque estoy escuchando que el estadio será pequeño iremos a llenarlo cada fin de semana. En la Ciudad había un estadio hermoso como el de Chivas y habrá otro de la misma calidad con los Rojinegros”, dijo Masciarelli a CANCHA.
Masciarelli, quien participó en la vibrante Semifinal ante América en la temporada 84-85 la cual se definió a favor de las Águilas en penales, se lleva consigo esos recuerdos.
“El Estadio Jalisco es especial, lleno de vibras hermosas. Todavía cuando nosotros jugábamos ahí tenía una capacidad para 60 mil aficionados, después lo redujeron los palcos VIP y los ajustes.
“Pero los Clásicos eran impresionantes, se llenaba y había sobrecupo, el Ayuntamiento cobraba multas porque en las escaleras había gente sentada y no cabía un alma en esos partidos. La pasión que se vivió en los 80 fue muy especial, porque la gente que lo vivió lo recuerda con mucho cariño”, añadió Masciarelli.
Lamenta falta de atención al Jalisco
El Atlas está cerca de dejar el Estadio Jalisco, pero el futuro del inmueble que ha sido su casa durante décadas estará en el aire.
Para Mario Méndez, el histórico recinto merecía una apuesta por su renovación y conservación, especialmente por todo lo que representa para el futbol de Guadalajara.
“Yo sé que no le corresponde directamente porque hay cosas más importantes en una sociedad, (pero) siento que el Gobierno debió tomarlo por el tema de modernizarlo y cuidarlo porque es un inmueble con mucha historia y gente importante que ha estado en ese césped como tener al “Rey” Pelé y a ese Brasil (de 1970) que aseguran que a nivel de Selección ha sido la mejor del mundo, y así tanta gente de nivel internacional. En ese sentido no se le dio importancia, no se le dio atención.
“Se salió Chivas y seguían teniendo sus acciones, pero ellos ya no iban a tratar de invertir ahí, pero Atlas con los cambios de dueños con gente que traían la visión de hacer un nuevo estadio más bien invirtieron en instalaciones para entrenar, pero esos gobernantes que le sacan tanta ventaja al futbol debieron haber propuesto alguna iniciativa para no dejarlo caer entendiendo que es un tema de particulares de Clubes Unidos”, dijo Méndez a CANCHA.
Méndez Olague considera que la mudanza del Atlas a otro estadio es positiva.
“Es lo que demandan los tiempos modernos con gente que llegó con un poder importante en lo económico, y ellos se dedican a eso, será un estadio de primer nivel por lo que he escuchado. Todos los cambios son buenos, al final es gente que viene con ese entusiasmo”, añadió Méndez.
‘El estadio ya no tiene
espacio para crecer‘
El Estadio Jalisco ya llegó al límite de sus posibilidades de crecimiento.
Rodeado por la Calzada Independencia y las Calles Fidel Velázquez, Monte Carmelo y Siete Colinas, el inmueble no tiene espacio para ampliar su explanada ni su estacionamiento, una de las razones que hacen necesario que el Atlas busque una nueva casa.
Fernando “Pollo” Salazar, quien militó en los Rojinegros en dos etapas (1999-2000 y 2001-2004), considera que el cambio es necesario, aunque reconoce que dejar el Jalisco tendrá un fuerte componente sentimental para el club y su afición.
“Si lo pensamos fríamente, es hasta cierto punto normal. Cuando hay nuevos dueños y existe la posibilidad económica, lo que se pretende es justamente mejorar las condiciones, y sabemos que el estadio ya no tiene espacio para crecer.
“El tema del estacionamiento es imposible porque hay casas muy cerca. Además, el estacionamiento de la Plaza de Toros no es suficiente porque hay que cruzar la Avenida Independencia; eso genera un poco de complicaciones”, analizó Salazar.
El reverso de la moneda es la historia del Atlas en el Jalisco.
“Hay mucha gente arraigada al Jalisco. Atlas, como institución y como equipo, va de la mano del estadio; es un cambio radical. Pero, por otro lado, puede ser una buena noticia renovarse, actualizarse y tener ya un estadio propio, porque será nuevo y moderno. Eso habla muy bien y habla de que esta directiva trae ganas de hacer cosas e invertir, afirmó “El Pollo”.
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