Monclova
Por
Grupo Zócalo
Publicado el lunes, 19 de octubre del 2026 a las 04:06
Monclova, Coah.- Gabriela García y Cecilia Campos, fundadoras del Centro de Neurodesarrollo Brainet y madres de niños con autismo, advierten que el crecimiento de los diagnósticos exige respuestas urgentes en materia de detección, atención médica, capacitación docente e inclusión educativa.
El aumento en los casos identificados de autismo y otros trastornos del neurodesarrollo, está colocando nuevos desafíos para los sistemas de salud y educación, que enfrentan una demanda creciente de diagnósticos, especialistas, terapias y estrategias de inclusión.
Así lo advierten Gabriela García y Cecilia Campos, fundadoras del Centro de Rehabilitación Brainet y madres de niños con autismo, quienes desde hace siete años han combinado su experiencia personal con la preparación profesional para acompañar a familias que enfrentan condiciones como autismo, TDAH, trastornos del lenguaje, dificultades sensoriales y otros problemas del neurodesarrollo.
Desde su propia experiencia como madres, pero también desde el trabajo que realizan diariamente con niños y sus familias, ambas especialistas sostienen que uno de los principales retos es dejar de esperar a que las dificultades se hagan evidentes o que exista un diagnóstico formal para comenzar a intervenir.
Las cifras mencionadas durante la entrevista muestran un incremento considerable en los casos detectados de autismo a lo largo de las últimas décadas.
De acuerdo con los datos expuestos por las fundadoras de Brainet, en 1970 se hablaba de aproximadamente un caso detectado por cada 10 mil niños, mientras que para 1995 la proporción habría llegado a uno por cada mil.
El crecimiento continuó posteriormente y, según la estadística de Estados Unidos referida durante la conversación, actualmente se registra aproximadamente un caso por cada 31 niños.
Las entrevistadas reconocen que una parte del incremento puede estar relacionada con el hecho de que actualmente existen mayores herramientas de detección y un conocimiento mucho más amplio de los trastornos del neurodesarrollo. Sin embargo, consideran que el fenómeno también ha impulsado nuevas investigaciones para comprender por qué cada vez más niños presentan trayectorias diferentes en su desarrollo.
Gabriela García y Cecilia Campos subrayan que el autismo no puede atribuirse a una sola causa. La investigación actual analiza la interacción de factores genéticos, epigenéticos, ambientales, inmunológicos, metabólicos, nutricionales y relacionados con el desarrollo temprano.
El factor que puede cambiar pronóstico
Para las fundadoras de Brainet, una de las principales herramientas frente a este panorama es la detección temprana.
Retrasos en el lenguaje, dificultades para caminar o gatear, ausencia de contacto visual o que un niño no responda cuando se le llama por su nombre, son señales que no deben ignorarse.
Particular atención requieren los casos de regresión del desarrollo, cuando un niño que ya había adquirido determinadas habilidades comienza a perderlas. Las entrevistadas señalan que estas regresiones pueden aparecer alrededor de los 18 meses y los dos años, y requieren atención inmediata.
La razón es la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para reorganizarse, particularmente importante durante los primeros años de vida. Una intervención oportuna puede facilitar la recuperación o fortalecimiento de determinadas habilidades.
En Brainet, explican, trabajan incluso con bebés desde los dos meses de edad, mediante programas de estimulación que buscan acompañar el desarrollo de habilidades motoras, sociales, sensoriales y de lenguaje.
Hasta un año para obtener diágnostico
El crecimiento de los casos también está evidenciando las dificultades que enfrenta el sistema de Salud.
Gabriela García y Cecilia Campos relatan que algunas familias llegan a Brainet después de haber esperado hasta un año por una cita en el IMSS para obtener una valoración especializada.
En algunos casos, incluso después de esperar meses, una cita puede cancelarse por la ausencia del profesional que debía atender al menor, obligando a la familia a comenzar nuevamente el proceso.
Ese tiempo perdido puede resultar especialmente significativo durante la primera infancia, cuando la intervención temprana puede marcar una diferencia importante en el desarrollo.
El problema se agudiza en familias con recursos económicos limitados, que no pueden asumir fácilmente el costo de evaluaciones y atención privada. En Monclova, las fundadoras de Brainet señalan que reciben familias que requieren apoyo para acceder tanto a médicos como a pruebas diagnósticas.
Desafío en las aulas
El incremento de niños con diferentes condiciones del neurodesarrollo, está transformando los salones de clase.
Actualmente, un maestro puede tener dentro del mismo grupo estudiantes con autismo, TDAH, dificultades de lenguaje, problemas de aprendizaje, alteraciones sensoriales o diferentes maneras de procesar la información.
García y Campos reconocen que muchos docentes tienen la disposición de ayudar, pero no necesariamente cuentan con las herramientas y conocimientos suficientes para responder a todas esas necesidades.
Para ambas, la inclusión no consiste únicamente en aceptar al niño dentro del salón. Debe permitirle participar, comunicarse, aprender y desarrollar su potencial.
Eso implica capacitar a los maestros, fortalecer la comunicación con las familias y establecer una colaboración permanente entre las escuelas y los profesionales de la salud.
USAER insuficiente ante necesidades
Uno de los problemas señalados por las fundadoras de Brainet, es la falta de personal especializado en los planteles educativos.
Actualmente, explican, existen casos en los que un equipo de USAER atiende varias escuelas, a pesar de que la presencia de estudiantes con necesidades específicas es cada vez mayor.
Para las entrevistadas, las políticas públicas no se han ajustado al ritmo de crecimiento de estas necesidades.
Incluso refieren situaciones en las que niños con autismo que pueden desenvolverse en una escuela regular son limitados en su permanencia debido a problemas de conducta, llegando a recibir solamente una hora de clases al día.
La consecuencia, advierten, es que el niño no tiene condiciones reales para aprender y la familia termina enfrentando prácticamente sola el resto de la jornada.
Drástico aumento de casos
En Coahuila, la Sección 5 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y la Dirección de Educación Especial, reportaron recientemente un aumento drástico en la detección de casos de autismo en las escuelas básicas, pasando de 1 a 2 alumnos por zona escolar, a 5 y hasta 8 casos por plantel educativo.
La titular de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación en Coahuila, coincide en que en los últimos tres años se observa un incremento en el ingreso de estudiantes con esta condición en preescolar, primaria y secundaria, haciendo alusión a esta cifra de hasta 8 casos por escuela.
Actualmente se tienen registrados 2 mil 408 alumnos con TEA en Coahuila, de ellos, mil 529 son hombres y 355 mujeres en el sistema federal, mientras que en el sistema estatal se registran 427 hombres y 97 mujeres. Se suman otros 758 estudiantes que asisten a los Centros de Atención Múltiple (CAM).
Para el sistema de Educación Especial, el aumento en los registros no necesariamente tiene que ver con más casos de autismo, sino a una mayor difusión de los indicadores del TEA, diagnósticos a edades más tempranas y mayor atención de las familias a las señales.
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia