En su decisión, entregada la noche del martes, el juez federal de distrito J. Michael Seabright inhabilitó a Essayli de supervisar varios casos penales, aunque aplazó la entrada en vigor de su orden hasta que el Departamento de Justicia de Estados Unidos pueda presentar una apelación.
El fiscal interino es parte del grupo de fiscales designados por la administración del presidente Donald Trump que no han sido confirmados por el Senado de Estados Unidos y que ya le ha costado varias batallas legales.
El motivo de la demanda
Essayli prestó juramento como fiscal federal interino en abril del año pasado, un cargo que tiene un límite establecido por la ley de 120 días.
Tras cumplirse el plazo, la entonces fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, lo nombró fiscal especial, lo que generó la demanda.
El juez concluyó que el DOJ había delegado facultades tan amplias que, en la práctica, Essayli ocupaba el puesto de fiscal federal (U.S. Attorney) y comparó su caso con el de Sigal Chattah, designada por el Gobierno Trump como fiscal federal en Nevada.
Esto dice el fiscal
El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, que tendrá que evaluar el caso de Essayli, declaró ilegal el nombramiento de Chattah.
“Sigo siendo el primer fiscal federal adjunto y continúo al frente de la oficina. Será la Corte Suprema la que finalmente resuelva este asunto”, escribió Essayli en un mensaje en su cuenta de X.






















