Sociedad
Por
Zócalo
Publicado el domingo, 6 de marzo del 2011 a las 15:59
Hay estampados que se han ganado un lugar en la historia: el escocés, el cottage, el toile romano, las flores francesas. Tienen un rasgo en común: su suavidad. Pueden combinarse sin estridencias en un ambiente que se desee clásico.
Juegan a su favor sus coincidencias geométricas, que todas usan los colores deslavados como fondo, y la serenidad que prodigan en su alrededor. La clave para que convivan en un mismo ambiente: que todos estén en los mismos colores.
Deja aire para que la mirada descanse.
En lo que se refiere a los estampados, el aire juega un papel determinante: convierte a los estampados, por breve que sea su presencia, en protagonistas. A mayor el número de elementos, muebles y telas que no dispongan de motivos, mayor el impacto visual que tendrán aquellos que se incluyan. Menos es más.
Destínelos a la alfombra.
Siempre es recomendable, al momento de combinar patrones, usar uno como base para establecer la paleta. Y ese estampado logra un mejor efecto si se coloca en la alfombra. En la foto, el patrón de la alfombra determina los colores dominantes de toda la habitación: naranja y verde.
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