Internacional
Por
Agencias
Publicado el miércoles, 16 de marzo del 2011 a las 15:00
AFP | Reforma | Bruselas, Bélgica.- El comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, describió la situación tras el accidente nuclear en Japón de “apocalipsis”, y afirmó que las autoridades locales prácticamente han perdido control de la situación en la central de Fukushima.
“Estamos hablando de apocalipsis, y creo que la palabra está bien elegida,” dijo el comisario ante una comisión del Parlamento Europeo en Bruselas. “Casi todo está fuera de control”, añadió.
“Espero que no ocurra lo peor, pero no podemos excluir que ocurra en las próximas horas y días”, dijo el comisario de Energía.
Por otra parte, la inquietud, contenida durante cuatro días empezó a aflorar y hacerse visible por primera vez en Tokio; Japón amaneció con el anuncio del Gobierno acerca de una nueva fuga radioactiva que podría alcanzar la capital en cuestión de horas.
Los tokiotas no reaccionaron con un ataque de pánico colectivo. Sin embargo, según avanzaba la jornada, en los supermercados se materializaron el ansia y la incertidumbre.
En estos establecimientos, había largas colas para abastecerse de víveres y agua para afrontar lo que sea que esté por llegar.
Las estaciones y los trenes con dirección al sur empezaron a llenarse de pasajeros cargados de maletas. Conseguir un boleto de avión al extranjero en los dos aeropuertos de la capital se tornaba imposible.
Muchos reducían el paso y se quedaban observando, hipnotizados, las imágenes de los reactores nucleares de Fukushima ardiendo. Kaito, un ingeniero eléctrico, se había quedado helado frente al televisor y se le saltaban las lágrimas.
“No podemos creer que esté ocurriendo todo esto. Estoy muy asustado, sobre todo por mis hijos y por mi hermana, que está embarazada”, confesaba uno de sus compañeros de oficina.
Pero si en la ciudad de Tokio las perspectivas eran inquietantes, al noreste del país la situación era directamente angustiosa.
En la región de Ibaraki, al sur del epicentro del tsunami, los niveles de radiación aumentaban alarmantemente por la mañana y la gente se encerraba en sus casas, siguiendo los consejos de las autoridades.
Los hoteles que seguían en pie estaban estaban llenos de trabajadores encargados de poner de nuevo en marcha la infraestructura.
Todos ellos continúan en las zonas más afectadas, sin protección adicional, a pesar de estar exponiéndose a la radiación. Son los héroes de la tragedia, junto al medio centenar de técnicos y operarios que afrontan la emergencia nuclear, jugándose el tipo en los reactores de Fukushima.
Una columna de radiación de una central nuclear dañada por el terremoto y tsunami en Japón podría llegar a Tokio, dijo ayer un grupo de científicos de Estados Unidos.
La agrupación señaló que sería difícil mantener el sistema de enfriamiento en la planta si todos los trabajadores fueron evacuados.
Expertos en energía nuclear y seguridad de la Unión of Concerned Scientists indicaron que estaban muy preocupados de que las actividades en curso en la planta puedan convertirse en un desafío mayor para los trabajadores en el lugar.
Una estela de radiación más grande podría viajar cientos de miles de kilómetros, señalaron los científicos en una conferencia telefónica.
Una grieta en la estructura de contención podría permitir que la radiación salga del reactor en caso de una fusión del núcleo, dijeron los científicos.
Añadieron que el Gobierno japonés debería extender la zona de evacuación cerca de la dañada planta de energía Fukushima Daiichi.
Llegaría a México la nube tóxica Ante el dramático escenario que se perfila en Japón, el mundo se formula una pregunta: ¿Cómo afectarían al planeta los efectos de los vapores radioactivos?
Si bien la Organización Meteorológica Mundial indicó que los vientos estaban alejando hacia el mar la amenaza de radioactividad, sin tener “implicaciones” para otros países, una infografía muestra el tiempo que demoraría en viajar la radioactividad en condiciones climáticas normales.
De acuerdo con el director del laboratorio de física nuclear de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, Haydn Barros, en diálogo con Radio Cadena Nacional desde Caracas, explicó que la fuga radioactiva que se generó en Japón después de varias explosiones se quedará en la atmósfera y se desplazará hacia el este. Esto quiere decir que llegará hasta las costas de Estados Unidos y México en una semana.
“La fuga radioactiva es expulsada al momento de la explosión y se esparce en la atmósfera.
En unos días y en unas semanas veremos los reportes de Estados Unidos, si ha llegado o no la onda radioactiva a las costas de ese país.
De hecho va a llegar y la medirán; en ese momento tendremos una mejor magnitud del evento, por que los vientos van para allá”, señaló Barros.
Dicha información es respaldada también por la agencia Stratford, que ha valorado los informes metereológicos, explicando que “teniendo en cuenta que Fukushima está a unos 65 kilómetros al noroeste de Okuma, la dirección del viento indica que las potenciales consecuencias de la radioactividad podrían viajar hacia el mar.
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 4 horas
Hace 8 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 15 horas
Hace 16 horas
Hace 16 horas
Hace 16 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 18 horas