Deportes
Por
Miguel García
Publicado el martes, 22 de marzo del 2011 a las 15:05
Saltillo, Coah.- El arte clásico del rejoneo y el estilo poco ortodoxo del toreo a pie se encontraron ayer por la tarde en la Plaza de Toros “Armillita”. Los dos polos, en lugar de repelerse, se unieron para hacer gozar con sus diferentes expresiones en la fiesta brava a la gran afición de Saltillo.
Esta vez el triunfador de la tarde fue el “Faraón del Rejoneo”, Pablo Hermoso de Mendoza, al cortar tres orejas para el beneplácito de sus espectadores y la rienda educada de su cuadra de bellos corceles.
Por su parte el matador Antonio García “El Chihuahua” se llevó dos apéndices y el corazón del público taurino tras un auténtico arranque de valentía en busca de la gloria con la espada pese a que el público pedía el indulto de su segundo toro.
En cambio, el consentido de la capital coahuilense, Israel Téllez, no lució en el ruedo, se fue en blanco al pinchar a su par de toros.
‘FARAÓN’ DA CÁTEDRA Con su reconocida elegancia y pulcritud a la hora de recortar al toro, Pablo Hermoso lució sus diferentes monturas, como “Curro”, “Chennel” e “Ícaro”. Clavó el rejón de castigo con uno, puso las banderillas con otro, encajó las rosas con el penúltimo y al final pegó el rejón de muerte con uno de sus favoritos, “Pirata”, para conseguir dos orejas concedidas por el juez de plaza.
En su segundo ejemplar de lidia, “Fronterizo” (580 Kg.), la suerte del torero a caballo no fue la misma ni pudo exigirle mucho a su rival en el ruedo. Sin embargo, logró cortar una oreja gracias a su habilidad sobre la cabalgadura.
UN NUEVO ‘GLISON’ Torear mientras se tomaba una bebida recargado en el borde de las tablas y agitar la muleta descalzo, sin sus zapatillas, fueron las variantes del “Chihuahua” para ganarse el epíteto “fuera de serie” durante su salida del coso saltillense.
Correr de espaldas pero dando la cara al toro, ponerle un sombrero al astado y las cabriolas en el aire y en tierra como festejo de sus suertes, fueron otras acciones para destacar sus maneras.
Cuando pudo pedir el indulto del segundo toro “Pablito” (488 Kg.), pues se había prestado para todo, el juez de plaza ordenó matarlo.
Antonio García clavó mal y todo acabó en una rechifla que después se convirtió en ovación tremenda.
Al final el “Pablito” fue despedido con un arrastre lento y una vuelta al ruedo, en homenaje por haberse brindado al máximo. Incluso “El Chihuahua” besó el cadáver y manchó su rostro con la sangre del burel. Se quedó con dos apéndices.
Notas Relacionadas:
En su visita el año pasado, el rejoneador español no pudo triunfar en la “Armillita” y ayer se sacó la espina. Desde el primer toro negro entrepelado, “Cuco Peña” (497 Kg.), el mejor exponente en el mundo del Arte de Marialva impuso las condiciones de la corrida y situó también muy alto “la vara” del desafío para sus similares a pie.
Al “Chihuahua” no le gustan ese tipo de comparaciones, pero tras su actuación de ayer parecía un émulo del matador saltillense, Jorge de Jesús Gleason Berumen. Mucho de temerario y excéntrico exhibió con su par de faenas el matador Antonio García ante los bureles.
VIDEO: Hermoso de Mendoza y Antonio García no defraudan
Se queda en la ‘Armillita’
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