Internacional

Publicado el viernes, 25 de marzo del 2011 a las 21:13
Bruselas, Bélgica.- La OTAN está asumiendo gradualmente un mayor peso en las operaciones militares en Libia, pero las persistentes declaraciones contradictorias de sus países miembros evidencian las profundas divisiones que suscita la intervención decidida casi en último momento por la ONU.
Después de días de intensas negociaciones, los aliados acordaron entregar a la OTAN la responsabilidad de la zona de exclusión aérea en Libia, destinada a impedir que vuelen los aviones del líder Muamar Gadafi, a cargo hasta ahora de la coalición liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña.
“Los pilotos de la OTAN harán lo máximo para evitar que el régimen de Gadafi utilice las fuerzas aéreas y lo harán con cuidado y precisión para no causar daños entre la población”, aseguró el viernes una portavoz de la Alianza.
Turquía, único país miembro de la OTAN de mayoría musulmana, aceptó finalmente levantar sus objeciones a esa medida, pero rechaza que las fuerzas de la organización lleven a cabo ataques aéreos contra objetivos terrestres como los que lleva a cabo la coalición desde el inicio de las operaciones, el 19 de marzo.
Para Estados Unidos y Gran Bretaña, en cambio, la transferencia del mando de todas las operaciones a la Alianza se producirá en pocos días, algo a lo que Francia no se opone, siempre y cuando la dirección política de la intervención corra a cargo de un grupo de países más amplio, que incluya a los árabes.
La confusión deja al descubierto las divisiones en el seno de la Alianza y la falta de una dirección clara en la intervención que el Consejo de Seguridad de la ONU decidió el 17 de marzo para evitar que Gadafi venciera a los rebeldes cuando se hallaba a las puertas de su bastión, Bengasi (este), y retomara el control del país.
“La zona de exclusión aérea, más o menos, se ha conseguido. Era necesario garantizar que (las fuerzas del régimen) no tomaran Bengasi”, afirmó el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping.
Pero “¿cuál es el próximo paso? Hay desacuerdos, hay rifirrafes” entre los miembros de la Alianza y “cuando pregunto si hay una hoja de ruta, veo que no la tienen”, criticó Ping.
El jefe del Estado Mayor francés, Edouard Guillaud, declaró este viernes que la duración de las operaciones de la coalición en Libia se prolongarán durante “semanas” y dijo desear que no duren “meses”.
Los embajadores de la OTAN se reunirán una vez más el domingo en el cuartel general de Bruselas en vistas a tratar de alcanzar un acuerdo final sobre el mando de las operaciones.
Fuentes diplomáticas en Bruselas recalcaron que la organización debe ejercer todo el control, político y militar, pese a las objeciones de Francia que apuesta por el grupo de países ampliado, que se reunirá el martes en Londres.
La relación entre el consejo político de la OTAN, que reúne a los embajadores de los 28, y su estructura militar “nunca, nunca se romperá”, aseguraron las mismas fuentes, estimando que el grupo de contacto estará ahí sólo para tener en cuenta su opinión.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, siguió el viernes en sus trece: Antes de la reunión de Londres “habrá seguramente una iniciativa franco-británica para dejar claro que la solución no es solamente militar, sino también política y diplomática”, dijo.
Y Ankara ofreció su versión: “París comienza a quedar a un lado. Me parece positivo que permanezca al margen (del mando), sobre todo en el actual proceso en Libia”, afirmó el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
Notas Relacionadas
Hace 8 horas
Hace 10 horas
Hace 13 horas
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 14 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 20 horas
Hace 22 horas
Hace 23 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia