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Desordenes alimenticios: No son exclusivos de adolescentes

  Por Mónica Ceballos

Publicado el miércoles, 30 de marzo del 2011 a las 15:00


Una instructora de yoga de 58 años de edad compartió que cuando estaba llegando a los 40 decidió volverse “más sana”

Saltillo, Coah.- Una instructora de yoga de 58 años de edad compartió que cuando estaba llegando a los 40 decidió volverse “más sana” luego de haber tenido a sus hijos, lo más fácil era ponerse a dieta y empezar a hacer ejercicio, rutina que se volvió una obsesión porque buscaba la forma en que los demás pudieran admirar su aplomo al lograr un cuerpazo luego de haber dado a luz y a su edad, se convirtió esto en una forma de vida y el único motor de su vida.

Los expertos dicen que si el número de adolescentes que cae en desórdenes como la bulimia y la anorexia es alarmante, lo es aún más cuando los casos se refieren a mujeres de edad media que se supone tienen una vida hecha, son maduras y plenas. De hecho, la mitad de las pacientes que son tratadas por estas condiciones, son mujeres que pasan de los 30 años y todas entran en este tipo de problemas por la misma razón: alcanzar el “ideal” social de delgadez y perfección física.

En Estados Unidos puede darse cuenta de mujeres de 50, 60 ó más años que presentan desórdenes alimenticios y estrictos controles de nutrición.

Sin importar la edad, las mujeres se someten a comportamientos destructivos: restringen sus comidas, abusan de los laxantes, practican ejercicio excesivo y dejan de comer. Y siempre hay un motivo estresante que puede puede ser la raíz del problema: en las jóvenes puede ser el cambio de escuela o el divorcio de los padres, en las maduras, tener un hijo o separarse de él cuando asiste a la escuela.

Sin embargo, la preocupación de los expertos crece debido a que se sabe que el número de pacientes con estos desórdenes es mucho mayor del que tienen identificado, lo que hace más complicado el tratamiento y la erradicación de los mismos.

El problema se multiplica conforme avanza la edad porque los síntomas se confunden con los propios del envejecimiento y obviamente no son tratados. Por ejemplo, si una mujer mayor de 40 años deja de menstruar no se lo atribuyen a problemas alimenticios y de peso, sino a una menopausia temprana, a una anemia no atendida o incluso a la aparición de osteoporosis.

De hecho uno de los grandes obstáculos para detectar estos problemas en mujeres de edad media, es que los propios médicos tienden a prejuiciar los síntomas que presentan y no le dan importancia a signos de problemas alimenticios. Empiezan a cuestionarse cuando se presentan cuadros extremos en los que se pueden romper –literalmente– los huesos a cada paso que dan. (Con información de The New York Times/AP)

Causas
* Muchas empiezan a padecer estas enfermedades luego de ser madres, como consecuencia de la depresión postparto.

* Es una respuesta a altos niveles de presión y exigencia que se vive principalmente en los grandes centros urbanos.

* También puede explicarse por la prolongación de la adolescencia.

Tres tipos
Las mujeres maduras pueden presentar varias clases de anorexia:

* Algunas acarrean un problema de desorden alimenticio desde hace años.

* Otras tienen ese desorden porque algún nuevo estrés en su vida lo ha sacado a la superficie.

* Un tercer grupo, el menor, incluye a las mujeres que desarrollan desórdenes alimenticios en una etapa tardía de su vida.

Tómelo en cuenta

* El consumo de vitaminas de forma natural, ya que son esenciales, aportadas a través de la alimentación puesto que el cuerpo no puede sintetizarlas por él mismo. Las vitaminas son componentes orgánicos que contienen carbono, hidrógeno y en algunos casos oxígeno, nitrógeno y azufre.

* La menopausia, en la que se produce el cese de la ovulación, el cuerpo femenino experimenta una serie de desarreglos orgánicos consecuencia directa de la falta de estrógeno.

* Las proteínas necesarias para el crecimiento y construcción de los tejidos y órganos, están compuestas por aminoácidos, que deben ser ingeridos en la dieta.

* Las nueces son un alimento saludable, energético y beneficioso para todo el mundo. A partir de los 40 debe incluirlas habitualmente en su dieta porque aportan sustancias que le ayudarán a retrasar el envejecimiento y cuidar su corazón.

* En general, los buenos hábitos nutricionales jamás envejecen. Es importante apegarse a una dieta que incluya una variedad de alimentos para obtener nutrientes necesarios que lo hagan mantenerse fuerte y que permita que su cuerpo tenga mejores defensas para combatir las enfermedades.

* Mantener su mente trabajando constantemente con actividades que le atraigan, ya sean deportivas –con medida– y/o artísticas también forma parte de un entorno saludable.

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