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Por
Abdel Robles
Publicado el miércoles, 30 de julio del 2008 a las 12:40
Monclova, Coah.- Sin ninguna protección que les permita protegerse de un posible accidente, los empleados al servicio de alumbrado público diariamente están expuestos a ser víctimas de un error de fatales consecuencias.
Tan sólo una escalera es la parte fundamental de su trabajo que utilizan para subir alturas de hasta cuatro metros sin utilizar casco, ni tampoco alguna soga que los sostenga en caso de perder el equilibrio.
Además que sus labores son bastante arriesgadas, por encontrarse en contacto con la energía eléctrica que fluye en los cables generando corriente de alto voltaje.
Uno de los empleados es don Fernando Ugarte Lomas, que tiene más de 71 años de edad, habiendo cumplido alrededor de 15 años de estar prestando sus servicios.
Y aunque su experiencia y conocimientos son muchos, un error que cometa no está exento de sufrir una descarga eléctrica que ponga en riesgo su vida.
Sabe perfectamente que al utilizar la escalera para cumplir con su deber, lleva de antemano el riesgo de sufrir un accidente de trabajo.
Tanto por una posible caída de regular altura, como el simple roce con los cables de electricidad y la edad de don Fernando está dentro de esas dudas.
En las distintas administraciones que le han tocado servir, el técnico electricista siempre ha sido tomado en cuenta, por ser una persona responsable y dedicada solamente a sacar adelante el trabajo, sin importar los riesgos de su trabajo.
No es tiempo de suplirlo, pero sí de utilizar su experiencia preparando a otros elementos más jóvenes que puedan aprender el oficio y de paso el regidor responsable del alumbrado público Pablo Infante de Anda podría ampliar la cobertura de servicio, teniendo a una persona como Ugarte Lomas supervisando la actividad diaria.
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