Sin categoría
Por
Isabel Ampudia
Publicado el jueves, 31 de julio del 2008 a las 14:00
Saltillo.- Con unos cuantos requisitos y referencia, aquellas personas que tienen un apuro económico, pueden obtener un préstamo de hasta 18 mil pesos, sin pensar que podría ser aún más fuerte este dolor de cabeza, pues los intereses que cobran los mejor conocidos como agiotistas, son muy altos, a pesar de insistir que son más bajos que una entidad bancaria.
La ubicación y acceso a este tipo de sitios es fácil, pues tan solo hay que visitar el primer cuadro de la ciudad, para notar que hay varios lugares similares, quienes sin una investigación previa en el Buró de Crédito, “facilitan” entre 4 mil y 18 mil pesos.
Por lo regular, una sucursal bancaria exige una serie de requisitos, entre ellos tener una economía relativamente estable, garantía de pago, referencia crediticia, no estar dentro de Buró de Crédito, entre otros.
Sin embargo, quienes se dedican a hacer préstamos (ilegalmente por cierto), tan solo piden credencial elector, comprobante de domicilio, teléfonos de referencia, uno más para recados, y por extraño que parezca, piden tener en el lugar donde se habita medidor de luz, proporcionar el domicilio donde se duerme y por supuesto tener vecinos que lo conozcan.
FALTAN LEYES
En ese sentido, el síndico José Guadalupe Martínez Valero, declaró que hasta donde es de su conocimiento, no sabe qué tanto esté regulado, sin embargo, hubo un interés para generar una ley al respecto por parte del Congreso del Estado, pero de concretarse, el problema no se resolvió a fondo, ya que subsisten este tipo de prácticas irregulares.
“Quizás sea un tema que valdría la pena, que alguno de los eventuales candidatos que llegaran a salir de los diversos partidos, lo tomará como bandera para la próxima legislatura”, apuntó.
Sostuvo que el problema de este tipo de lugares, es que a la gente le gana la necesidad, al querer resolver de inmediato su propio problema económico, pero no se fijan que se están metiendo en un “hoyo son fondo”, porque a veces este tipo de prácticas, los lleva a realizar pagos a veces el doble o el triple del adeudo original, y por salir de una urgencia inmediata, no salen de su deuda y puede causar un contrariedad incluso de carácter social.
Por tal motivo recomendó evitar este tipo de prácticas, “pero, resultaría ocioso que yo dijera o hiciera este tipo de recomendaciones, cuando sabemos que la situación actual del país es difícil, y si a la par le sumamos a esto el hecho de que a veces se presentan imprevistos que la misma gente batalla para enfrentarlos de manera inmediata, resultaría ociosa una recomendación en ese sentido”, señaló.
Afirmó que es importante que la autoridad se ponga a trabajar para regular este tipo de prácticas, o buscar una salida a este tipo de situaciones, más social que conflictiva, pues la gente lo prefiere, ya que no hay muchos requisitos, a comparación de un crédito que ofrecen los bancos.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Sin categoría