Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Inaugura Javier Díaz el Altar Monumental en el Barrio de Santa Anita Políticas públicas incentivan la atracción de empresas: director de Santamarina y Steta Una jueza prohíbe al Gobierno de Trump amenazar con procesar a funcionarios electorales Lobos de la UAdeC están de regreso a los Playoffs Cobra vida la Alameda Zaragoza con actividades del Festival Ánimas del Desierto 2026

Zócalo

|

Clasificados

|

Información

< Clasificados

Clasificados

Policía mata a niño; vive familia domingo negro

  Por César Ramírez

Publicado el lunes, 1 de diciembre del 2008 a las 16:31


Una infracción de tránsito desata una trifulca que termina con su vida

Saltillo, Coah.- Un menor de 3 años perdió la vida de certero balazo disparado por un agente de la Policía Preventiva Municipal de Saltillo, quien desenfundó su arma cuando discutía con el tío de la víctima, a quien intentaba extorsionar.

Fernando Juárez Mejía, con domicilio en Avenida 34 sin número, en la colonia Colinas del Sur, recibió un tiro en la espalda, al parecer de un arma calibre 38 súper que portaba el agente municipal.

El presunto asesino fue identificado como José Ventura Moreno, quien tuvo que ser llevado a la Clínica La Concepción, al sufrir traumatismo craneal tras ser arrollado por familiares de la víctima.

Entretanto, Omar Medrano Solís, uno de los compañeros del agente lesionado, está a disposición de las autoridades, a efecto de rendir su declaración con relación al sangriento incidente.

Los hechos ocurrieron al filo de las 20:30 horas, cuando el afectado, Rolando Mejía García, de 30 años, de oficio trailero, se desplazaba en su camión con placas del Servicio Público Federal en los carriles de oriente a poniente del Periférico Luis Echeverría.

Justo cuando el trailero circulaba por la parte alta del puente, fue interceptado por la patrulla 7868 de la Policía Municipal, cuyo agente le ordenó detener la marcha por violar la prohibición de circular por ese lugar.

Luego de detener su marcha, el chofer de la pesada unidad y el agente municipal discutieron hasta llegar a los golpes, por lo que tuvo que intervenir el otro agente, Omar Medrano, y entre los dos atacaron brutalmente al trailero.

Minutos más tarde, llegó un familiar del agredido, a bordo de un auto Nissan del Servicio Público Local, acompañado de dos menores, uno de 12 años y la víctima, de 3.

El taxista descendió de su vehículo para detener las agresiones; pero según su declaración, los agentes, con amenazas le indicaron que se retirara del lugar, o de lo contrario lo iban a detener.

El chofer del taxi se abalanzó sobre los uniformados; pero también fue golpeado, por lo que trató de ponerse a salvo en su vehículo, donde fue interceptado por el policía, quien desenfundó su arma, la metió por una ventanilla de la unidad y disparó. El proyectil se incrustó en la espalda del menor, quien terminó bañado en sangre.

Su tío, sin dar crédito a lo ocurrido, arrancó a toda velocidad para llevar al niño a recibir auxilio médico, y en la huida arrolló al policía que disparó, quien para esos momentos, según el taxista, ya tenía amagado al menor de 12 años a un costado de la patrulla.

Por desgracia, cuando el niño ingresó a la sala de urgencias de la Clínica Dos del IMSS ya había perdido la vida.

Paramédicos de la Cruz Roja arribaron a la escena del crimen y atendieron al oficial, a quien inmovilizaron y lo condujeron a recibir atención, debido a que se le detectó probable fractura en ambas extremidades y traumatismo craneal.

“LE DIO EL POLICIA UN BALAZO A MI HERMANITO”
Por Stephanía Cardoso

El agente buscaba matar a mi papá, dice menor, testigo del crimen.

“Yo sí reconozco al policía; era gordo, pelón de enfrente y tenía la voz ronca, pues me amenazó con la pistola, me la puso en la cabeza y me dijo ‘tú cállate, marica’”, recuerda con exactitud el hermano del niño que fue ultimado por un policía municipal.

Alfredo Juárez Mejía, de 12 años, aún con una cara que denota confusión y tristeza ante la pérdida del pequeño Fernando –que en cinco días más celebraría su cuarto aniversario–, narró cómo fueron los hechos que enlutaron a su familia.

Comentó que cerca de las 20:30 horas él y sus dos hermanos se dirigían a casa de su abuela en la colonia Las Torres, donde los aguardaba su mamá; pero fue en un costado de Hacienda San Rafael, sobre el periférico Luis Echeverría, donde vieron parado el tráiler de su tío.

Su padre, Alfredo Juárez, no dudó en detenerse para ver en qué lo podía ayudar; pero se percató de que dos oficiales a quienes las autoridades identificaron como Omar Medrano Solís y José Ventura Moreno, le dieron de puntapiés.

Al ver la presencia del hombre, quien se gana la vida como taxista, de inmediato lo pararon y lo esposaron. “Pero ya mi tío estaba todo golpeado y no podía caminar bien porque le dolía la pierna”, platicó el infante.

En esos momentos el hijo mayor de la familia Juárez Mejía descendió del vehículo para ver qué sucedía, pues alcanzó a escuchar cuando discutían; pero él mismo les dijo a los pequeños que no se movieran.

“Pero uno de los policías comenzó a seguir a mi papá, tenía una pistola en la mano, así que se subió corriendo, yo le puse seguro a la puerta de adelante y no alcancé a subirme”, afirmó Juárez Mejía.

Cuando el chofer intentó acelerar para poner a salvo la integridad de sus hijos, asegura que el uniformado le dio un balazo en la espalda a Fernando, que se encontraba en medio de los dos asientos.

Tras escuchar el estallido y avanzar unos metros, su vástago de apenas 12 años le informó a Alfredo que su pequeño hermano se desangraba, así que lo tomó en sus brazos y vio cómo se desvanecía.

“Yo sí reconozco al policía (…) como estaba muy asustado empecé a llorar”, dijo Alfredo, quien nunca pensó que un domingo familiar se convertiría en el peor episodio de su vida.

El miedo invadió al menor al ver el arma y escuchar los gritos ofensivos del policía, así que decidió correr a toda velocidad hasta la casa de sus parientes, y asegura que en ese momento vio que venía otra unidad de la Municipal; por suerte en el camino se encontró a su mamá y su tía, a quienes narró los hechos.

“Mi papá nunca atropelló a un policía, porque él estaba atrás del carro, porque si lo hubiera hecho hubiera quedado tirado; pero no, porque todavía me apuntó y empujó muchas veces”, finalizó entre llanto el pequeño Alfredo.

PADRE EXIGE JUSTICIA
Por Estephanía Cardoso

“Mi hijo lloró y me dijo: ‘Mi hermano tiene sangre’, y cuando volteé se me desvaneció entre los brazos”, fueron las palabras del padre de familia que vivió la peor pesadilla de su vida cuando su hijo fue asesinado por elementos de la Policía Municipal a quemarropa.

Alfredo Juárez, padre del pequeño Fernando, pide se haga justicia, y que no por el hecho de ser policía lo absuelvan; “terminó con la vida de un inocente que no hacía daño a nadie, él no podía ser un criminal”, añadió.

Al cuestionarlo sobre si él arrolló al elemento de Seguridad Pública Municipal, con los ojos vidriosos dijo: “Yo no iba a pensar en él cuando el más pequeño de mis hijos se moría en mis brazos”.

Afuera del Servicio Médico Forense familiares de Fernando –a quien le preparaban una piñata para celebrar un año más de vida– lloraban por la tragedia, ocasionada por un delincuente con uniforme, como lo describieron.

Notas Relacionadas

Inaugura Javier Díaz el Altar Monumental en el Barrio de Santa Anita

Hace 11 minutos

Se necesita una consejera más, dice presidente temporal del IEC

Hace 4 horas

Se atoran en INE para elegir presidencia provisional

Hace 3 dias

Más sobre esta sección Más en Clasificados