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Por
Leticia Espinoza
Publicado el domingo, 28 de diciembre del 2008 a las 16:00
Saltillo, Coah.- A unos días de iniciar la llamada cuesta de enero, cuando las casas de empeño y las tarjetas de crédito parecieron ser la salvación en los meses anteriores, ahora se convertirán en tensión.
La temporada navideña no fue suficiente para despejar la incertidumbre que se vive por la crisis financiera, que inició desde hace meses y aunque parece muy sencillo administrar el dinero, la teoría no corresponde a la práctica. Pese al esfuerzo de las amas de casa por estirar el gasto, se calcula que cada mes un 31 por ciento de los mexicanos realiza gastos que superan los ingresos.
De hecho, los efectos de la crisis son tales que al menos una casa de empeño del centro de la ciudad está rematando las prendas, pues está a punto de cerrar sus puertas.
Si en diciembre alguien pudo recuperar sus prendas en las casas de empeño, muchos definitivamente las volverán a empeñar en enero y febrero, en tanto que otros cubrieron los refrendos o intereses al culminar el plazo fijado, y quizá las perderán.
Además sobre la Región Sureste se cristalizan los despidos y paros técnicos en compañías de la industria manufacturera, en concreto en emporios trasnacionales como Chrysler y General Motors, lo que motiva a la ciudadanía a pensar en ahorrar, pagar las deudas y cuidar el empleo.
Y si durante 2007 y 2008 sobregiró sus tarjetas de crédito, usted corre el riesgo de ser boletinado en el Buró de Crédito Nacional, en el que hasta el 30 de junio existían 124.3 millones de personas físicas registradas y a esa fecha habían sido eliminadas 21.2 millones de créditos de personas físicas, cuando la situación aún no empeoraba.
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