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Un árbol que hace honor a su nombre

  Por Siboney Alvarado

Publicado el jueves, 1 de enero del 2009 a las 16:00


Durante 20 años el limón real de doña Obdulia Vela López ha llamado la atención de varias generaciones por el inusual tamaño

Piedras Negras, Coah. – Durante febrero se llena de azahares e inunda el ambiente con un aroma sin igual, es una planta especial la que habita en el hogar de doña Obdulia Vela López desde hace más de 20 años en la calle Jiménez con Cuauhtémoc de esta ciudad.

“No es una planta cualquiera, el árbol de limón real de doña Obdulia ha llamado la atención de personas por generaciones, por eso es especial”, comenta su dueña.
El peculiar árbol tiene su historia, fue un regalo que recibió la madre de doña Obdulia, traído desde el estado de Nuevo León hace más de dos décadas.
“Aquí no es muy común, sé de otra señora que tiene uno en su casa, pero que yo sepa casi no se dan por aquí”.

Y es que el fruto de este árbol va más allá de lo trivial, porque tan sólo una pieza de gigantesca forma llega a tener un peso de kilo y medio y a veces un poco más, comentó.

“Muchas personas vienen y nos piden porque año con año produce una gran cantidad de limones, lo hemos cortado en varias ocasiones y vuelve a florecer, así ha estado por más de 20 años”.

Amante de las plantas, doña Obdulia atribuye a los cuidados y al cariño que le ha tomado a su limón real a lo largo de los años su fructífera cosecha.
“Siempre pienso que lo voy a sacar, pero al final sólo lo dejamos pelón y aunque ese año no da, al siguiente vuelve a florear y rendir regularmente en octubre”, expresó.

“Es una fruta de cáscara muy gruesa, pero de buen jugo, nosotros la aprovechamos y la guardamos en bolsitas para preparar limonadas, también es muy buena para sazonar la carne de venado y los niños lo prefieren comer con chilitos”.

Aunque el árbol es muy bondadoso también guarda con celo su preciado fruto, ya que una de sus características es que tiene unas espinas inusuales, tan grandes que hacen honor a su nombre y pobre de aquel que ose tomar un ejemplar sin autorización.

El árbol ha llamado la atención de tantas personas que en muchas ocasiones doña Obdulia ha regalado podas, sin embargo en la mayoría de los casos no ha logrado producir la especie que se da en su hogar.

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